La bien pagá
Buenas noches:
Desde que sólo escribo a cambio de dinero habréis notado la extramadamente notable falta de entradas en este blog. No me culpéis, estamos amenazados por una especie de hecatombe financiera y claro, una no puede regalar sus textos al mejor postor a cambio de nada. La realidad es que son las 10 y pico de la noche y acabo de terminar mi jornada laboral; lo que me falla es el tiempo, aparte de mi falta de beneficios en este blog.
Me quejo todo lo quejable por mi vida: trabajo en casa, en leggings, con pelos de gato por doquier, mis descansos son poner la lavadora, estoy hasta la figa de las cuatro paredes, tengo setecientas colaboraciones y no doy abasto (cierro el chiringuito a estas horas pero eso no quiere decir que haya terminado), estoy desbordada por todas partes, agobiada por la vida... Pero, aparte de mis dineritos -con más pena que gloria, todo sea dicho- recibo a cambio de mi trabajo algunos extras que me alegran un poco mi triste vida... y le joden mis regalos de cumpleaños y Navidad a mis seres queridos. Por ejemplo, hoy me han regalado unas gafas graduadas; hace tiempo, recibí mis segundas planchas más caras del mundo. Tengo apalabradas unas bambas Nike, unas sandalias anatómicas que mejoran la forma física, tratamientos de belleza y cosmética a los cuales casi nunca puedo ir, botellas de alcohol... En fin, que dado que estoy medio chiflada en casa trabajando como una serda, me pagan con caprichos que sólo pueden hacer feliz a una persona como yo... o Claudio, ¿a que sí, amor?
Además, cuento con otras alegrías que me dan vidilla como algún viaje inesperado a París (sí, nada más volver de NY me invitaron a una presentación allí
o el chorreo de fiestas que está habiendo estas semanas. Una buena borrachera semanal, de ésas de "me planté peda un miércoles", me curan este cuerpo de workaholic. Y luego me lo termino de apañar en casa con todos esos productos de belleza. En fin, que lo comido por lo servido. Mañana mismo hay un fiestorro en Barcelona que espero que termine como el de hace un par de semanas de Mango, aunque patrocina una marca de aguas por lo que no me extrañaría que nos hicieran beber ídem. Bueno, todo sea por amortizar unas carísimas sandalias que tuve a bien comprarme en París...
Cada día que me empiece a tirar de los pelos porque son las doce y pico de la noche y esté al borde del suicidio (cual Mosquera) me leeré este post y me daré con un canto en los dientes. Y lo mismo haré cuando esté de resaca día sí y día también, me leeré la parte que habla de trabajar cien horas al día, para justificar mis festividades.
Y esto, queridos amigos, se es lo que comúnmente se conoce como EQUILIBRIO.
PROCEDO: a cenar y a apagar el chiringuito.
Sexo en Nueva York
Buenos días:
Ésta nno es la primera entrada que escribo desde Nueva York, pero sí lo es después de haber tenido sexo en ella. Llevo aquí casi 3 días ajena a la crisis que se ha llevado por delante a una casa tan querida para mí como Lladró e intentando ni siquiera mirar lo que llevo gastado en cosas tan útiles como leggings con estribo, una boina y un vestido vaquero, por no hablar de aqul carísimo Dry Martini que no me pude acabar porque me daba arcadas. Pero da igual; total, por unos dólares... Total, por una crisis....
Esta noche es posible que vayamos a una espècie de fiesta performance a la que nos han invitado pero no sé, porque estamos tan canasados todo el día de comprar, comer y estar como auténticos guiris haciendo OOOOOOH con todo lo que vemos. Yo creo que Luis y yo nos vaos a buscar un trabajo aunque sea de barrenderos y nos vamos a quedar aquí a beber Fiji Water y a hacer OOOOH todo el día, aunque sea a 12 bajo cero en invierno.
ME VOY: a secar el pelo, que hace frescal.
MENUDO ARTE: el que estamos viviendo aquí...
La esclavitud del siglo XXI
Buenas noches:
El trabajo de freelance es la esclavitud del siglo XXI y la gente es una aprovechada de cojones.
HASTA AQUÍ: puedo escribir esta semana.
Llegó el Apocalipstick
Buenas tardes:
Hoy hace justo una semana que llegamos de Croacia mi marido y yo, el tiempo mínimo que necesita una persona para recuperarse de las vacaciones y de cualquier acto. De hecho, ahora veréis por qué necesitaba tantos días de recuperación viendo las experiencias que tuvimos en ese bucólico país.
Mis amigos gays sin pareja, conscientes de que Croacia no es precisamente homofriendly, decidieron utilizarme de sónar para localizar con mi instinto innato los bares de ambiente. Esto incluía también zonas de cruising o bares encubiertos, todo valía. Lo que comenzó como una inocente búsqueda guiada por mis intuiciones, terminó convertido en una auténtica cruzada antihetero por parte de los elementos que he decidido llamar Apocalipstick y que culminó en Venecia con el travesti definitivo.
Empecé mi búsqueda siguiendo las señales que me iba mostrando el destino; primero, un paraguas con la bandera del arco iris en el paragüero de un bar en una noche de mucha lluvia. Después, un eclipse de luna que evocaba claramente a la penumbra de un cuarto oscuro. Por último, dos mozalbetes de cejas depiladas y torsos bronceados en una playa me indicaban que la zona gay se iba acercando a mí. Pero las cosas empezaron a torcerse y no sólo no encontré ningún local digno de mi gayedad y las de mi novio y amigos, sino que comenzó la tragedia contra los habitantes heterosexuales en la casa que teníamos alquilada. Esta cruzada la libraron básicamente unos alacranes que mi marido y yo encontrábamos continuamente en nuestras dependencias; aún viviendo con otra pareja gay, las alimañas sólo se nos aparecían a nosotros. ¡Era el Apocalipstick! La culminación, y muestra mayor de la lucha por la vida, fue cuando encontramos a uno de los escorpiones siendo devorado por una araña en su tela. Trágico y brutal. Debían ser los alacranes gay, que cuando picas te vuelves gay.
Como mi novio y yo nos marchábamos los primeros, devolvimos la paz a ese lugar con nuestro vacío, ya que las bestias del averno no volvieron a aparecer más. Supe que el ciclo apocalípstico estaba cerrado cuando, paseando por una calle de Venecia antes de volver a BCN, comencé a escuchar una voz profunda y dulzona... Era una inmensa travesti cubana caminando a mis espaldas, mirándome con sus ojos repintados y mostrándome su impúber top de cuello halter. Respiré tranquila, el Apocalipstick había terminado porque, en realidad, todas las señales nos llevaban al travesti cubano. El equilibrio del universo vuelve a estar en paz.
QUÉ ALEGRÍA: que LecielE y yo nos vamos a Zaragoza a todo lujo y por dos duros a ver el concierto de La Costa Brava en la Expo. ¡Si al final voy a la Expo y todo, anda tú! De noche, pero algo es algo.
¡Adiós BCN! ¡Hola Croacia!
Buenas tardes:
Estoy haciendo todo el trabajo de una semana de 5 días en 3, así que no tengo tiempo para muchas alharacas. De hecho, les robo historias a mis amigos así que fíjate tú qué bien.
Mañana a las 6.35 am sale mi vuelo a Venecia; de ahí, nos encontramos con Ladlo y Damir y partimos a Croacia como alma que lleva el diablo. ¡Adiós!
EN UNA SEMANA: volveré a la vida.
VACACIONES CON MARIDO Y AMIGOS! Por fin!
Una historia que no me ha pasado a mí
Buenas tardes:
Pero es una historia tan tan tan buena, que la copypasteo tal cual según nos la ha mandado mi amigo JR hace un rato. Es una risión en plan "disgustos en bandeja" que, por suerte, ha acabado con un final feliz pero que podía haber terminado con una especie de topo enano haciéndole cosas terribles a mi amigo.
El origen de todo esto viene porque JR tuvo un problema con las llaves de su casa y esta mañana no podía entrar.
Lee, lee:
Y la sudadora #1 es...
Buenas tardes:
La respuesta es PATATA. No retengo ni medio líquido por vía cutánea, se me va escurriendo la vida lentamente por los poros mientras la ola de calor africano asola la península. A ver, que en peores plazas hemos toreado, pero cuando estás trabajando en casa con un aire acondicionado no tan efectivo como el de cualquier oficina, la sensación térmica es notablemente peor.
Además, acabo de descubrir que una vez más vuelvo a estar anémica. Es fastuoso que he cogido unos kilos pero, paradójicamente, tengo anemia. Además de tomar unos hierros que me ha recetado el doctor, me he impreso una lista de alimentos ricos en hierro y me estoy tomando muy en serio mi alimentación; por ejemplo, hoy me he zampado una caja de avellanas casi enterita. Bien de calorías para mi cuerpo y bien de panoja para el supermercado, ya que las dichosas avellanas me costaron más de 4 euros. Joder, me va a salir esto de la anemia por un pico; entre que los alimentos con hierro son los más caros y la liposucción posterior, me cago en todo lo que anda.
Pero bueno, no me quejo; está mi madre de visita y me ha tapizado todas las sillas del salón. Es que claro, algo tendrá que hacer mientras yo trabajo, digo... Aunque lo que debería hacer es bajarse a la playa con una sombrilla que le compré y así dejar de hablar con el gato, que por mucho que ella piense no la entiende.
El jueves de la semana que viene a las 6.30 de la mañana empiezan mis otras vacaciones. YUPIIIII! Cuento las horas a partir de esta madrugada, ¡qué emoción! En cuanto Lazslo tenga su pasaporte en regla esas vacaciones estarán ya listas al 100%; si no, lo abandonaremos en la frontera entre Italia y Eslovenia como a la perrita Pipín aquella de los 90 que daba tanta pena. Él nunca lo haría, lo sé... ¡Pero nosotros sí! 
HALE: nos vamos a que nos dé la luz del día.