Cutrecura
Buenas tardes:
Tengo al Photoshop haciendo una cosa importantísima que es algo así como "rasterizar" unos archivos que estoy robeteando por ahí para poder irme de vacaciones medio en condiciones, así que no puedo hacer otra cosa salvo actualizar el blog. Tengo el ordenador completamente paralizado.
Ayer Tona y yo decidimos ir a darnos un homenaje en forma de mani-pedicura para las dos, un acto que se supone que es súper lujoso y súper de amigas bien que se hacen tratamientos estéticos juntas, pero que terminó convertido en Yo soy la Juani, pero de verdad. Fuimos a un sitio que reservé yo por mi barrio que no tenía nada de mala pinta y que parecía bastante profesional, dado que en Sephora no hacen pedicuras. Teníamos hora a las 16.30 y en total se suponía que duraba una hora y media, cosa que se truncó basatnte porque yo salí de allí casi a las 20h. ¿Cómo pudo pasarnos eso? ¡Si nos negamos a que nos hicieran la manicura francesa o unas uñas de gel!! También fui yo muy feliz y confiada porque vi que la manicura valía 10 euros, así que la pedicura no podía costar más de 20; cada una pagamos 45 euros con un par como suma total de ambas cosas. ¿35 euros por esa pedicura taaaaaaan cutre que nos hicieroooon?
A mí la cosa ya me mosqueó cuando nos tuvieron unos 15 minutos esperando al llegar, sin que hubiera ninguna clienta, y mientras las dos esteticienes se dedicaban a cambiar el pañal a un bebé que no paraba de llorar. ¿¿?? Después, cuando se dignaron a cogernos, nos sentaron a cada una en una sillita; a mí me trajeron un masajeador de pies de esos que son como un barreño con burbujitas; a Tona directamente el barreño sin las burbujitas. ¡Cutres! ¡Podíais tener dos, que cuestan 40 euros cada uno! A Tona la atendía la típica choni cuarentona; a mí una menopáusica medio foca, extremadamente paleta, que no paraba de levantarse a vigilar que el bebé ese que lloraba estaba bien (al final descubrimos que era su nieto), dejándome ahí con los pies remojados todo el rato y sin terminar de hacerme nada.
Un momento bastante cumbre fue cuando la choni de Tona sacó una cuchilla de esas para alisar los pies, y se cortó en toda la yema del dedo con el consiguiente sangrado. Cayeron gotas al suelo, la pobre Tona miraba horrorizada con cara de "por Dios, que cambie la cuchilla" y mi gorda no paraba de decirle a la otra que cómo era tan pava. De cualquier forma, ¿es que nunca había cogido una de esas cuchillas o qué? ¿Es que era la primera que hacía? Con la tontería, otro rato más de interrupción, por no hablar de las veces que se levantaban a abrir la puerta.
Por fin llegó el momento de aplicar la laca de uñas y, si bien yo estaba bastante satisfecha con la que me había llevado de mi casa (por todos es sabido que tengo todo un muestrario de lacas de uñas), me tentaron con una muy graciosa azulona. Me las pintó la tordi y quedaba fenomenal, era un azul muy oscuro pero que no se veía nada macarra... hasta que apareció con sus lacas de pincel fino para decorar. Sin darme tiempo a decir esta boca es mía, me empezó a pintar una raya del mismo azul pero con purpurina en el borde de cada uñita. NOOOOO! Ahora parecía una auténtica guiri paleta que se había comprado un esmalte en el todo a 100. A pesar de todo, preferí callarme para terminar rapidito porque total, no se notaba tanto... Al fin y al cabo, no era pedicura francesa.
Cuando ya nos iban a pasar a las manicuras, mi gorda bella quien, por cierto, se llamaba JUANI, se empieza a poner furiosa porque han calculado mal y no podía hacerme la manicura porque tenía un masaje a la vez. Nicorta ni perezosa llama a la siguiente clienta y le dice que venga más tarde, que va con retrasillo y que acabará más tarde porque tiene un masaje... pero todo esto dejando un mensaje en el contestador, no te creas que habló con la clienta. Así que la choni nos tiene que hacer la manicura a las dos, una detrás de la otra. Y ya eran las 7 de la tarde...
Aquello transcurría todo a paso de tortuga y con conversaciones banales, hasta que aparece la clienta a quien habían dejado un mensaje en el contestador que, por supuesto, no había escuchado. Sin enfadarse, dice que vuelve veinte minutos más tarde; transcurrido ese tiempo, reaparece y sale Juani de dar su masaje y se pone a echarle la bronca a esa pobre mujer por llegar tan pronto ¡y la vuelve a mandar de paseo! Soy yo y me largo para siempre jamás. Entonces va Juani y se mete a fumar al baño de una manera súper discreta y que APENAS se notaba; sale apestando a tabaco y a ambientador marca DIA. ¡Qué cutre todo!
A las 19.45 más o menos nos dejan marcahr de allí con una cola de clientas bastante maja; y con 45 euros menos cada una. No nos hicieron demasiado mal las cosas, pero con los cutreríos, las esperas y la clavada, nos dimos cuenta de que nos habían timado con todas sus letras. Y soportar a la Juani esa, que además intentó endosar unas pestañas postizas a Tona, no tenía precio. ¡Cutre! Para rematar, unos pequeños detalles como que tiraban todos los restos que caían de nuestros pies al suelo. Yummy!!
Y AHORA: sus dejo que esto ya se ha estrasberizado o rasterizado o whateva.
ADEMÁS: viene Angèle esta tarde a mi casa, que mañana actúan Lois Casino en la Fnac Diagonal. ¿Lo sabíais? Pues sí, actúan ahí... pero yo me lo pierdo porque a la hora que empiezan yo estaré volando a Madrid! Mi vida, as usual, un poco desbarajuste. Como diría mi madre... "esto que lleváis no es vida".