Sábado de gloria
Buenas tardes:
Vaya día más raro para actualizar... Bueno, más vale a destiempo que nunca, si es que me queda algún lector. En estos momentos estoy sola en casa, en zapatillas, bebiendo hectólitros y hectólitros de agua y con gafas. Hay una temperatura súper agradable, no suena el teléfono y el subnormal de mi vecino bakalaero se ha debido morir porque no suena su mierda de música. Una tarde perfecta que sólo se me está amargando un poco por culpa de un ligero dolor de estómago provocado, sin duda, por las copas de vino tinto que me bebí anoche. Más de dos copas me dan ardor, comprobado, pero que cuando me bebo media copa del 8 y Medio. Si es que ya estoy mayor.
Anoche me bebí esas copas de vino en la gala de entrega de los I Premios Enemigo, en una ceremonia conducida por Piscu y co-presentada por algunos de los miembros de JNSP, entre ellos una servidora. A mí se me da fatal hablar en público, pero fatal fatal, por eso creo que mi presentación fue de lo más lamentable. Las pocas veces que he tenido que hablar en público siempre me ha pasado lo mismo: empiezo a decir algo, me enrollo, me doy cuenta de que me voy por los cerros de Úbeda, me aburro de hablar, termino el speech bruscamente y me voy. Joder, si Vicky Martín Berrocal hace unos monólogos en La Sexta (lo he leído en el Hola y me que quedado muerta muerta), yo no sé por qué a mí no me sale eso de los discursos. Si hablar se me da mal, leer es peor aún, porque me veo obligada a terminar lo que estoy leyendo. En la boda del hermano de Juice leí una Carta de un apóstol a alguien y se debieron arrepentir el resto de sus vidas: me dio un ataque de vergüenza y empecé a leer la carta a toda velocidad, de manera que no se me entendía. Parecía Antonio Ozores, lo prometo. A lo mejor me tenía que haber emborrachado para leer en aquella boda... No sérg.
Esta semana ha sido bastante absurda en cuanto a trabajo y actividades sociales. Esto de empezar un miércoles a trabajar sería fastuoso, si no fuera porque yo tengo un cierre realmente asqueroso y vamos fatal de tiempo. Creo que la semana que viene va a ser aún más absurda y voy a tener que estar ahí con la chusma hasta bien entrada la tarde. Nada de festividades, presentaciones, canapeos y saraos. Y además aún no he cobrado y estamos a día 6 ya. Esto es una puta vergüenza. Con este parrafito vengo a decir que mis actualizaciones volverán a ser... escasitas, sorry.
Acabo de ver una cosa rarísima en la tele. Estaba haciendo zapping en los anuncios de mi telefilm de Antena 3 -que ya lo había visto, pero era una joya, con una niña Amish que mataba a su bebé- cuando en Canal 7 (glups... de verdad que yo nunca he visto ese canal, ha sido casualidad que cayera en él) me ha aparecido un programa del corazón muy cutre. En él salía la rueda de prensa de presentación del festival Femme (al cual voy esta noche, por cierto) y entre la cante de Femme Fatale y los organizadores estaba el futbolista Iván Helguera... ¿Es que ese señor también organiza? ¿O canta? No no, esto no puede ser porque hay que ser mujer para actuar en ese festival. Me he quedado muy sorprendida con la presencia de ese señor ahí.
Por cierto, anoche probé el famoso metrobúho o busmetro o como se llame, que se estrenaba ayer, y puedo decir con toda certeza que es una AUTÉNTICA MIERDA. Lo de que el búho ese pasa por estaciones "similares" a las del metro es un eufemismo ideal de "el autobús pasa por donde le sale del coño", porque no había manera de encontrar las paradas. Yo llegué a Bilbao con un dolor de tacones que me moría, y allí no encontré nada; bueno, tampoco sabía lo que tenía que buscar porque Metro no ha anunciado cómo van a ser las paradas ni dónde ni nada. Eché a andar y me paré en una marquesina; allí una chica me enseñó un planito que le habían dado con las supuestas líneas de metrobúho. Bien, pues ahí ponía que la que me correspondería a mí paraba en la calle Génova, pero no ponía ni el número, ni la altura ni nada que indicase en qué punto de esa calle encontraríamos la parada. Paramos un búho normal, de los que van a Cibeles, y el conductor ya nos indicó que teníamos que buscar una pegatina azul en la parada en la que hubiera una L con un número al lado, dependiendo de la línea. Ésa era la información que nos faltaba, claro. Bueno, pues la parada que tenía la famosa L esa estaba casi en Colón, con lo que decir "paradas aproximadas" es reírse de la gente en su puta cara.
AY: me canso de escribir. Otro día, más.
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(8.5.06 07:45) Pero cuánta palabrota! Se te nota la resaca, eh? Y cómo fue la entrega de premios? Los momentos estelares? las coreografías? Cuenta, por Dior! |
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Lucía (8.5.06 07:57) Claro que te quedan lectores! Me solidarizo totalmente contigo en lo que al los autobuses nocturnos se refiere, yo no se como será en Madrid pero en Barcelona lo del Nitbus es escandaloso! Te puedes tirar una horita buena esperándolo y luego ¡¡¡¡¡no poder subir pq esta lleno!!!!! Es casi mejor esperar a que abran el metro.... |
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valle (8.5.06 19:19) mira mona bastante gracia tienes ya... para que encima le des a la boquita... que feo ha quedado!!! rectifico... con esa gracia y salero que dios te ha dado escribiendo...acaso pretendes la oratoria? |