Mi primera empalmada, chispas
Buenas noches:
Hoy he hecho una de las cosas más recomendables del mundo y que cualquier persona en su sano juicio debería hacer aunque 9 de cada 10 doctores digan lo contrario: volar a las 6 de la mañana sin haber dormido. Si le añadimos una poquita de restos de resaca, el cóctel es simplemente fastuoso. Resulta que encontré un vuelo escandalosamente barato Barcelona-Madrid-Madrid-Barcelona, aunque tenía una pequeña pega: la vuelta era un domingo a las 6,05 am. Eso implicaba dos cosas: o bien acostarme a las ocho de la tarde para levantarme con un poco de arte a las tres, o bien no dormir y hacerme todo el trayecto del tirón con un torno. Y decidí que haría lo segundo, ayudada por dos compinches sin las cuales esta tarea hubiera sido imposible: Angèle y Sindi. Aguantamos como campeonas después de cenar, bebernos unos redbulles, tomarnos unos cafés con leche y hale, para el aeropuerto. Yo me sentía súper apurada por ellas que, sin comerlo ni beberlo, ahí estaban sin dormir para acompañarme en tan absurda empresa. El día de hoy ha sido de absurdo para arriba porque en cuanto he entrado por mi casa me ha abrumado un pestazo a barniz que venía de vaya usted a sabe dónde venía; después, mi gato se volvió loco y decidió que no conciliaría hasta las 10 de la mañana. En fin, un día perfecto este domingo
Volviendo al orden cronológico inverso, antes de cenar con Sindi y Angèle (también se habían unido Supervago y Krautia), recibí una gran noticia que me hizo sólo un poco menos feliz que a los implicados: ¡Marga y JL ya tienen fecha para su boda! Sigo con esta racha de ir a todas las bodas menos a la mía, pero ésta me hace especial ilusión por muchos factores: conozco a Marga desde hace millones de años, creo que JL y ella hacen una de las parejas más compatibles del mundo y parte del extranjero y, qué coño, que mi amiga se merece ser felicérrima al lado de una persona genial. ¡Enhorabuena! También aprovechamos y visitamos la casa de Pauline, que yo aún no conocía, y se la amueblamos un poco con una serie de regalos pop. Previamente me había echado una siesta de dos horas, había comido con mi abuela unos cien kilos de paella y había ido a la peluquería. Antes de pasar por las manos mágicas de Manu, Angèle y yo amanecimos en mi casa como Pin y Pon.
Es fantabuloso el orden inverso: Angèle y yo nos gastamos como un millón de euros en un taxi desde gáyerville, y además yo me pasé todo el trayecto con un hipo espantoso. No sé ni cómo me metí en ese tasio porque yo estaba bastante ebria y veía doble a la gente; terrible. Claro, que cómo no estar estar borracha si había estado bebiendo abundantemente de 1 pm a 1 am. ¡Hale! Y no bebía porque sí, sino porque celebrábamos la anual Pavada de Acción de Gracias (en la que yo personamente doy las gracias por todos los bienes que no tengo ni podré adquirir jamás; ya veremos qué agradecen los demás). 8 kg de pavo para unas 15 personas de los que yo me comí solita aproximadamente uno. Estoy un poco asustada por lo que he podido deglutir este puente, porque creo que rebañé la bandeja del puré gelatinizado en la Thermomix. Regué los kilos de pavo con vinos, desperté de una breve siesta con un Frangelico y me quité el dolorcillo de cabeza con unos gin tónics; madre mía, soy Whitney Houston. O peor, Julián Muñoz, porque vaya manera de comer.
Me desperté el viernes en casa algo resacosa porque había quedado con un montón de gente y no pude asistir a una de mis citas porque me tuve que retirar en un taxi viendo doble. Por la tarde fui a conocer la casa de Matronic, luego quedé con mis compañeros del cole con quienes cenamos en un kebab de muchísimo prestigio y luego nos tomamos una serie de mojitos. Mi idea era ir a La Latina a despedir a Will, que se volvía a Londres, pero no fui capaz. Qué disaster.
Esto del orden cronológico inverso es harto divertido pero yo creo que me voy a meter en la cama, fíjate lo que te digo. He dormido, y muy mal, unas cinco horas. El gato está histérico y ha llegado el momento de castigarlo en su habitación. Mi novio no está en casa y no me apetece engancharme al teléfono. En fin, que mi día ha tocado a su fin. Cuando la otra Gavilana venga de NY, hacemos una entrada conjunta y os contamos lo bien que fue nuestra sesión interminable y el concierto de Lois Casino.
AH SE ME OLVIDABA! Que ahora me he vuelto loca y me he hecho un Myspace. Ya sé que soy la última en abrirme uno, pero who cares, no se puede ser la más moderna todo el rato, es agotador.
ESPERO: que la casa azul de Angèle en Els Poblets vuelva a ser azul y bonita muy pronto. ¡Claro que sí!
|
Farala / Website (16.10.07 11:26) Qué arte, me he perdido mil en la entrada con tanta inversidad. Y doy fe: pese a no parar de decir que comías como un pajarito, te jincaste medio pavo. |
|
alan moore (17.10.07 13:36) patatoe, i wanna be your space-friend |
|
krach / Website (17.10.07 22:49) Ufff, yo cada vez que vuelvo de Barna, lo hago de empalmada. Agotador. La última vez venía con vestido babydoll, sin duchar, el pelo revuelto y una mala hostia que solo me faltaba gritar a la azafata (y a punto estuve) para ser una Curni. Me diga su space. |
|
Gilda / Website (19.10.07 14:33) Yo también espero que vuelva a ser azul... y bella en el menos espacio de tiempo posible. Besos mil! |