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Tras la pista de Vicky de Cullera
Buenos días:
Aquellos que hayan visto con atención los spin offs de Manuela Trasobares sabrán a qué me refiero con el título de este post y entenderán a qué nos vamos a dedicar Angèle, Gilda, Farala y yo este fin de semana. Los abuelos de Farala tienen un apartamento en Cullera, esa hermosa ciudad de futuros rascacielos vecina de Gandía, y hemos elegido este finde para establecer allí nuestra base y buscar a Vicky, esa gran ideóloga. Además, también queremos bañarnos en la playa, gosar de los chiringuitos de idem, tomar el sol -con protección 90, que vaya cuatro lechosas que vamos- y comer pasta. Y ya está. Los planes sencillos son los que al final salen bien. Por un error de cálculo (vamos, que he retrasado la compra del billete como una pánfila) me veo obligada a ir en Preferente, así que como no hay mal que por bien no venga me comeré toda la comida que me den, cogeré todos los periódicos y abusaré de todos los servicios que me ofrezcan. Es como cuando vas a un hotel y te llevas hasta el papel higiénico.
Tendría que haber actualizado la visita de Krautia para ir al Dancinq Queen pero el viernes no teníamos el coño para muchas juergas (el alcohol del Razz ya se sabe, aunque no fue una resaca astronómica, el sábado estábamos demasiado vagos y yo ya el resto de los días decidí dejarlos para autocompadecerme así que nada. Bueno, y que mi madre estaba de visita, así que el tiempo que he pasado delante del ordenador era para trabajar y no para actualizar casi nada. Hoy tengo menos ganas de autocompasión y más de moverme; ¿será por Cullera? ¿será porque mi gato hoy se muestra muy feliz? ¿será porque me he vuelto a probar el trikini y me queda como los ángeles? Será.
HALE: a trabajar.
VICKY: ven a nosotros.
Planchazo
Buenas noches:
Después de un maravilloso fin de semana en esa localidad tan elegante y delicada llamada Cullera, olvidándome de los problemas que en la actualidad me quitan el sueño y las ganas de hacer cosas, riéndome hasta de mi sombra y teniendo un agradable respiro, hoy he recibido un planchazo que me está haciendo replantearme mi vida. Pues sí, después de meses perdiendo el culo, sin contrato, de mala manera y con la más absoluta seguridad excepto por cuatro palabras que me creí, hoy me he enterado de que no cuentan conmigo en los próximos meses. Estoy hasta el culo de las empresas pequeñas, independientes, alternativas y súper cool. Yo quiero irme a una gran multinacional con mi cesta de navidad, mi jefe desconocido y mi repartamento de RRHH. Basta ya, esto es una tomadura de pelo.
ASÍ NO SE PUEDE: joder, no hay derecho.
Patata reavivatta
Buenos días:
Ni he muerto ni he abandonado el blog. Sólo que en los momentos en que escribí mi última entrada estaba TAN TAN TAN quemada que no me apetecía ni hablar con Mistetas. Ahora estoy de mejor humor aunque las cosas (laborales) siguen exactamente igual, pero al menos me vuelve a inundar ese optimismo que me suele caracterizar. Siempre he sido una persona con suerte, como demuestran algunos acontecimientos que aquí relataré. Os hago un breve resumen de lo que me ha pasado desde el 11 de julio, cronológicamente.
12 de julio: me voy a Madrid y no llego al cumple de Flar'Onadada porque mi maleta tarda como una hora en salir. Pero sale, que era lo esencia.
13 de julio: voy a una presentación (a que me regalen unas colonias y unas cosas) y camino de la misma me doy cuenta de que me he dejado mi entrada COMPRADA del Summercase en el cajón de la mesilla de Barcelona. Fastuosamente, me pongo a llorar en el autobús que iba montada y me dedico a hacer llamadas y montar un operativo de emergencia para ver qué coño hacer. Como siempre, mis amigos son los mejores del mundo, y mueven Roma con Santiago (amigas azafatas trayendo entradas, novios de amigas recogiendo entrada, amigo moviendo hilos para conseguir entrada...) para conseguirme por un lado mi Festipack a las doce de la noche y por otro una entrada para entrar el viernes. Nunca podré agradecer lo suficiente a esas personas que hicieran tanto por mí, y lo cierto es que disfruté ese Summercase como el festival que mejor en mi vida. Jó, gracias.
15 de julio: quedamos con los Caniches a tomar una caña antes de que se vayan al FIB y... ¡bombazo! ¡Están embarazados! Yo me pongo a llorar como una niña porque, aparte de estar en un momento bastante delicado de mi vida, no me puedo alegrar más por ellos. Se les notaba una felicidad en la cara que daba gusto, y creo que serán los mejores padres del mundo. Mi reloj biológico no hacía tic tac ni nada, sólo lloraba porque me daba tanta alegría por ellos, que no encontré mejor manera de expresarla. Ojalá pueda estar el mayor tiempo posible para ver crecer a ese Canichín, primero en la tripita y luego como persona. Snifffs.
17 de julio: me voy a La Palma con mi madre. Hotelazo, un poco de frío pero socarramiento de piel general. Descanso el cuerpo pero, sobre todo, la mente, que tengo mucho que relajar aún ahí dentro.
23 de julio: cenamos con Casero y su esposo palmero en un sitio súper mono unas delicias locales que aún no habíamos probado. Mi madre se hace fans de Casero, como el 99% de las personas que la conocen.
24 de julio: regreso a Madrid. Una hora esperando maletas. Quedo con Sindi y Leciel para comernos un helado de niñas buenas y a mí me empieza a entrar el catarro. Nos emplazamos para cenar hoy.
25 de julio: voy a que me empasten una muela y me empastan dos y me dejan una para el mes que viene. Fastuoso. Voy con la boca dormida por la vida, me da la risa por doquier, pero se me pasa el cachondeo cuando me empieza a doler la cara. Quedo con Krautia para el pre-estreno de Los Simpsons (La Película) y me duele el rostro al reírme. La película nos encanta y más aún el freak show que circulaba después por la Gran Vía, que parecía que hubiera una cámara oculta. Reviví esos paseos que nos dábamos Krautia y yo por la Gran Vía esas tardes en las que nos reíamos de la gente. Mi vida va cobrando sentido.
26 de julio: voy a hacerme un análisis de sangre y me temo que el emplazamiento de cena de esta noche va a tener un cariz distinto... Yo me entiendo.
ESTE FINDE: nos vamos de ruralada!
VEIS QUÉ BIEN? Que he vuelto!
PERO: la semana que viene vuelvo a BCN.