Archives

Descansando del spa

Buenos días:

Ante la imposibilidad de conseguir una acreditación al Primavera Sound, mi esposo y yo decidimos irnos a lo alto de una montaña a meditar sobre la vida, la muerte y los spas. Y allí nos personamos el sábado por la mañana tras un arduo viaje en El Montanyá, cerca de Vic, una especie de resort montañero con una decoración elegantísima como de Saint Moritz y campo, mucho campo. Y spa, mucho spa. En nuestra oferta se incluía un circuito termal que disfrutamos como primerizos pero que a mí me ha provocado una ligera amigdalitis con tanta piscina fría-piscina caliente-y tiro porque me toca. No estuvo mal, pero tenían que haberse currado un poquito más la ducha escocesa y la cromoterapia. Y haber quitado ese espantoso disco de "Pop en versión chill" que nos permitió escuchar With Or Without You, de U2, como nunca antes lo habíamos escuchado.

Ayer volvimos al hogar (después de dejar al gato solo durante 24 horas, que yo estaba en un sinvivir) y yo por la tarde me fui al yoga. Después, quedé por el Borne con el Francis y Caniche, que estaban en el festival ese famoso de la Gente Muerta, agotados pero felices y, eso sí, con la cabeza pues muy bien amueblada. Volví a casa prontito, nos reímos con Iker Jiménez y a dormir.

Esta mañana he tenido que madrugar aunque aquí sea fiesta (ays, los sacrificios que hace una) porque tenía que ir al Six Senses Spa del Hotel Arts a darme un masajín al que me ha invitado una buena amiga. Sí, por cosas así sí que madrugo y con toda la felicidad del mundo. Completamente nueva y con cara de pánfila, he vuelto al hogar para trabajar un poco, que a lo tonto a lo tonto se me van acumulando las cositas. Decididamente, yo vivo para mi cuerpo y lo demás es tontería. Voy a ver si luego me hago unos peelings o algo.

ASÍ: sí es vida.

POR CIERTO: mañana es mi cumple, ays qué nervios.

15 Kommentare 4.6.07 11:41, Comment

Désolée

Buenas tardes:

Debería estar felicísima por el fin de semana y, en general, semana de cumpleaños tan buenos que he pasado, pero esta mañana Hacienda (que somos todos aunque desde hoy, un poco más yo) me ha metido tal palo que se me han quitado las ganas de vivir, de trabajar de una manera legal y de formar parte de una sociedad democrática y equitativa. Además, mientras declaraba y el contable se estaba poniendo rojo de la vergüenza ajena al ver que NADA me desgravaba, me iba dando cuenta de lo precaria y chunga que es mi actual situación laboral, y me preguntaba cómo lo había hecho para llegar al punto en eñ que me encuentro ahora. La respuesta es que soy una confiada y ya está.

Pero, salvando las ganas de defraudar a Hacienda y de cagarme en la puta de oros, mis 27 empezaron muy bien aunque esta semana se han torcido portentosamente. El día D, mi marido me llevó de compras como a una Beckham cualquiera en plan "chata, no mires las etiquetas, que paga tu macho", y yo feliz, porque esas actitudes que implican regalarme cosas sin mirar la peseta me parecen estupendas. Con mis regalitos a cuestas me dispuse corriendísimo a preparar una vernissage para mis invitados, que resultó ser cieratmente desastrosa por hacerla tan deprisa y corriendo. El caso es que mis invitados de la noche resultaron ser unos santos y todo les pareció bien, y me regalaron un precioso carrito de la compra con latas de sopa Campbell's que yo agradecí poniéndoles el DVD recordatorio que me hicieron mis amigos de Madrid cuando me vine a BCN. El año que viene será un book del gato así que no está tan mal.

El viernes me vine a Madrid a continuar mis celebraciones, si bien no sé ni cómo llegué ya que mi avión de Spanair se estropeó y nos metieron a todos en puentes aéreos de Iberia. El caso es que llegué con tres horazas de retraso y, en consecuencia, también llegué tarde a mi cena con Marga y Pauline.

Al día siguiente se produjo El Fasto, que es la fiesta que ya deberíamos institucionalizar Casero y yo cada año para celebrar nuestros cumples. Congregamos a nuestros amigos en un restaurante con muchísimo glamour, que no es otro que el Marichino de Chueca. Nos lo reservó Claudio, a quien la china apuntó como Krautia porque fue incapaz de entender su nombre. Cosas del idioma. Nuestra idea original era cerrar el Peggie Sue, un restaurante minúsculo como sacado de los años 50 en una máquina del tiempo, pero la falta de entendimiento del dueño hizo que nos decantáramos por ese sitio que nos ha visto hacer cosas tan excitantes como beber licor de lagarto. Aún así, mantuvimos el dresscode años 50, algo que casi todos nuestros invitados cumplió, algunos muy a rajatabla como Toledator o Noe, la prima de Case.

Y allí se sucedió una interminable orgía de alosgambatledelicia, polloalmendla, tallaline etc que parecía no tener fin. Claro, éramos 21 y pedimos menús como para 18, y aún así allí había comida como para alimentar a todo Luxemburgo. Un desfás. A los postres, llegó el momento de los presentes; no sé por dónde empezar a relatar esta parte porque fue como el desfile de comida china: un teléfono-labios como los del Rocky Horror Picture Show (qué bonito queda en mi hogar), una preciosa bolsa con portadas de la revista Bravo, los nuevos discos de Chycha y Astrud (qué bien están ya dentro de mi aipoz), una sartén preciosa para hacer tortillas (¡gracias, Laura!, unos vaqueros que la propia Kate Moss hizo con sus manos (jó Claudio, qué emoción) y, lo más sorprendente, un masajeador facial elegantísimo y discretísimo que he tenido que desinfectar antes de usar porque olía a comida china. Los encargados de comprarlo fueron Lalo y Ann O'Nadada, quienes debieron ser todo un chou comprando un masajeador facial para chica, ese género. Eso sí, la compra mereció la pena y es realmente útil y efectivo. Previamente, Sundae y Angèle me habían entregado un favorecedor trikini (pero no sabéis qué favorecedor), una camisa-corsé y unos emotivos mantelitos individuales llenas de fotos nuestras de cuando no teníamos ni sentido ni común estético.

La noche continuó en el Gris (ya que el bingo de Montera se nos truncó totalmente por un quítame allá unos deneises), luego continuó en Calcuta porque allí parecía que estuviera cayendo el monzón. La pobre Sundae hasta se resbaló en un charco y se cayó, aunque debía estar muy peda porque se reía sentadita en su charco en pleno Vázquez de Mella. Y terminó esa fastuosa noche en el Polana, donde bailamos sevillanas, Shakira y Beyoncé, entre otras cosas. El colofón de una noche perfecta, se mire por donde se mire, y agotadora. Ojalá mi vida fuera bailar sevillanas permanentemente y no ir a una delegación de Hacienda a que me roben años de vida y me arrebaten la felicidad.

A TODOS: los que me han hecho tan phelith este fin de semana, ¡GRACIAS!

A HACIENDA: la voy a defraudar de una manera escandalosa después de lo de esta mañana, no lo saben ellos bien...

14 Kommentare 13.6.07 19:35, Comment

Brevemente

Buenas noches:

Mientras Anatomía de Grey está volviéndose completamente loca con una especie de Spin Off apareciendo en mitad de la trama y con unas situaciones mucho más allá del absurdo. En vez de tragarme este bodrio quizás debería estar haciendo mi maleta para irme mañana a Bilbao (trabajo, después de mi experiencia con Hacienda lo más lejos que iré será Plaza de Cataluña y a patita) pero desde que cerré mi participación en este número tengo un enganche terrible con la tele. Veo el Tomate, veo a Patricia, veo a Ana Rosa, veo a Gonzalo Miró... Lo veo todo. Creo que como mi ritmo de trabajo siga igual, el lunes me bajo a la playa o al sofá se le va a quedar la forma de mi culo marcada de forma indeleble.

Así que actualizo para que sepáis que este finde no morí en el Sónar (sólo un poco de placer al ver los contoneos de Spunky, pero eso es de siempre) y que no se me ha olvidado escribir, simplemente, que no estoy de mucho humor.

Y ahora me entero de que la doctora pelirroja y ginecóloga es estéril. ¡Vaya por Dior! Espero tener algo más interesante que contar al volver de Bilbao.

O A LO MEJOR: las tendré al volver del Dancing Queen, con Claudio. ¡Esto sí que es arte!

3 Kommentare 21.6.07 22:13, Comment

Bilbao, San Juan y cómo querer morir en una sola lección

Buenos días:

El viernes por la mañana volé a Bilbao para unos fastos relacionados con el X Aniversario del Guggenheim y casi no llego al aeropuerto por unos atasquillos que seguro que no estaban relacionados con la crisis en las Cercanías que vive Cataluña casi cada día. Con el tiempo bien pegadito a mi firme culo, llegué al Prat y embarqué. Como los fastos del Museo no vienen al caso y no tengo mucho que contar, me limitaré a narrar cómo un compañero de otro medio y yo decidimos terminar la noche en los bares que frecuentan esos ídolos de masas, Chico y Chica, porque nos daba un tremendo morbo imaginarnos que nos los encontraríamos allí. Guiados por Unai nº6 ó 7, nos personamos en el Sildavia casi al cierre y terminamos en el Badulaque despotricando de todo y comprobando que, en efecto, Chen y Rose no estaban pero que los lugares son de lo más recomendable. Mi próximo viaje espero que sea a Bilbao con mi marido o bien con mis amigos para revisitar esos locales-lugar de culto. Eso y pasear por el casco viejo, pero lo primero es lo primero.

En un estado lamentable aterricé el sábado en Barcelona, estado que se agravó por culpa de esos petardos que sirven para celebrar la llegada del verano y la confluencia del fuego y la tierra y no sé cuántas cosas más. A mí los petardos no me gustan porque me los imagino enganchados a mi creciente pelo, provocándome un incendio de todas todas innecesario. A mí las fiestas que consistan en hacer daño a los seres vivos (toros, encierros, tirar una cabra desde un campanario, tirar petardos sobre las personas humanas...) no terminan de gustarme, soy así de clásica. Yo prefiero esas fiestas en las que te emborrachas pacíficamente sin molestar ni dañar a nadie, y menos prenderle fuego. Pero bueno, los petardos no me impidieron echarme unos cánticos en el SingStar ni quedarme sopa a eso de las tres de la mañana, aunque había dormido casi cuatro horas de siesta.

El domingo transcurrió sin novedad en el frente hasta que mi cónyuge y yo decidimos ir al cine a ver Last Days. Me reservo la crítica para Je Ne Sais Pop, pero sólo digo que no nos salimos del cine por respeto a la amiga que nos acompañaba, pero puedo resumir que VAYA BODRIO, QUE ME DEVUELVAN MI DINERO. Un poco enfadados por la estafa nos fuimos a casa a ver a Fríker y, a 50º de temperatura, me quedé dormida. Sí, ya es verano en BCN.

HOY: estoy de un actualizador que no me lo creo.

A VER: cuánto me dura...

4 Kommentare 25.6.07 15:54, Comment

We are the Dancing Queens, Dancing Kings... Guatever

Buenas tardes:

En contri Krautia salga de trabajar, nos dirigimos las dos a celebrar nuestro derecho a querer ser mujeres, a querer ser gays, a querer ser lesbianas y a querer travestirnos acudiendo en el Razz a ese festival tan señalado que es el Dancing Queen. Mi idea original era celebrar en mi casa la Patata's Semana del Orgullo con simbólicos actos conmemorativos y algún que otro evento ad hoc, pero se entera Krautia que celebro esto sin él y me retira la amistad. Lo más significativo de esta Patata's Pride ha sido que Misti hoy ha salido del armario; sí sí, él solito se ha metido y al cabo de un rato ha salido por su propio pie. Ay, si ya sabía yo que este gato prometía...

Ésta también ha sido un poco la Patata's Lazy Week, con jornadas agotadoras de levantarme a las 10, echarme una siestecilla de dos horas viendo Little Britain y acostarme a las 12. Debo estar cansadilla, es que la pila de años que ostento ya me está pesando... En fin, pero creo que ya hoy me reactivo del todo con el evento y con los días que pasará Krautia aquí, y el domingo me terminaré de volver loca del coño total con la llegada de mi señora madre. Lo que ella no sabe es que la semana que viene va a ser la Official Working Patata's Week o algo así, de manera que la tendré que mandar a la playa mientras yo trabajo. Mientras venga para tenernos la comidita hecha y nos deje unos 10kg de su lasaña congelada, todo funcionará a la perfección.

De manera que voy a mandar un par de mails y luego voy a continuar con los actos de la Patata's Gay Conmemoration Week, que estoy que me salgo.

DARÍA MI REINO: para que Misti se dejara travestir un poquitín, aunque sea sólo hoy... 

5 Kommentare 28.6.07 17:11, Comment