Archives
Mi hogar, el ciber
Buenas tardes:
Parece que estoy condenada a pasar el resto de mis días acompañada de extraños que se mesan los genitales con verdadero interés en un lugar ciertamente hediondo y nada glamouroso: el ciber de debajo de mi casa. Ya.com y Telefónica se han aliado para hacerme la vida imposible y que mi única manera rápida y sencilla de conectarme a la red de redes sea bajando ochocientos peldaños en el escalafón social y sufriendo un cierto acoso sexual implícito por parte de los caballeros que me rodean. Y eso que voy con gafas... Como esto siga así me compro un Blackberry como la Paris Jilton y sanseacabó.
Ayer terminó mi primera incursión a Madrid como hija pródiga en un tren que también me hizo descender a los más ínfimos fondos de la sociedad. Fue gracias a una familia que debía ser de Castefa o Connellá mínimo y que nos dio el viaje a todo el vagón. Primero fue el impacto visual: hija veinteañera con chándal naranja, barriga blandurria sobresaliendo por el pantalón del mismo y pírsins por todo el careto lleno de granos. Un amor. Luego la madre y la hija que tenían una magnífica forma de dirigirse la una a la otra plagada de "zorras", "gilipollas" y otras lindezas que yo nunca le diría a un familiar mía ni ebria de lejía. Lo mejor fue cuando madre, hija y padre hicieron un concurso de quién iba al baño más veces a fumar. Ganó la madre. Es muy fuerte lo que me pasa a mí, de verdad.
EN FIN: me subiré a hacerme la comida, que ya son horas.
QUÉ HORROR: mi vida de maruja sin ADSL (ni LSD, a mí ya que me pongan cualquiera de ambas).
Always better with LSD
Buenas noches:
Mi línea LSD de Telefónica llega cuando mi blog se ha convertido en una inquietante mesilla de debate titulada"Catalán sí/catalán". ¡Qué arte! No pensaba que esto iba a ser como aquello que tenía Mari Tere Campos antaño al final de su programa y donde decía aquella frase tan mítica cuando le tocaban a los socialistas: "termine, amiga". En fin, que no voy a explicar mis comentarios sobre Castefa ni Hospi porque estoy harta de dar explicaciones en mi blog, y creo que Ann ya se ha expresado lo suficientemente bien en sus 300 comentarios. AY las sensibilidades cómo se ponen cuando hay elecciones! Y cuando no, da igual, el caso es dar un poco la nota. Si me tuvieran que dar un euro cada vez que me doy por aludida en distintas situaciones, ahora tendría un emporio que ríete tú del hólding de Rumasa.
A lo que iba. Que ya tengo la línea LSD y que de repente ayer fue un día que se empezó a enderezar a medida que pasaban las horas, pero que empezó como un auténtico velatorio. Para empezar, por la mañana voy a una entrevista-diálogo que resultó una mierda y que no me supuso ningún puesto de trabajo ni la más mínima satisfacción. Encima no me dieron ni un café, después de que me citaron a desayunar, y eso sí que no lo perdono. Después me dedico a pelearme con una tal Vanessa, comercial de Telefónica, para que me explique qué coño pasa con ese pack ADSL que lleva tres días de retraso. Le colgué el teléfono por no decirle "mira, VANE, ¿por qué no te vuelves a Orcasitas, a tu chabola, y dejas de molestar a los usuarios que abonamos nuestras facturas mes a mes?". Creo que hice bien en callarme. Después tuve una trifulca con la mensajería que tiene Telefónica para enviar sus cosas, en la que prácticamente pusieron en duda mi capacidad intelectual dándome unas excusas tan peregrinas como "es que tenía que llevarle un tarrito de miel a mi abuelita" para justificar el retraso en el envío. Luego estuve a punto de estrangular a Odorfresh telefónicamente porque esta persona, incluso desde aquí, me crispa los nervios y no para de demostrarme que, bien es deficiente, bien porrera o bien el híbrido entre una ameba y un humano, porque es que yo ya no entiendo qué tiene esta persona dentro del cráneo.
Con todos estos infortunios yo sólo quería morir una poquita cuando a media tarde se me alegró el día y los próximos cuatro meses. Alguien que conozco ha utilizado sus influencias y me ha enchufado fastuosamente en una gran empresa en la cual voy a trabajar mucho pero voy a recibir unos honorarios que me van a permitir arrasar no sólo Top Shop, sino también hacerme con algún detalle auténtico de un diseñador internacional de renombre y en su propia boutique, no por eBay. Creo que este año le compro el Amazona de Loewe a mi momó por la gloria de mi ídem. Pues sí, gracias a una persona llamada P la vida me vuelve a sonreír de ahí que me acabe de zampar casi un bote entero de Strawberry Cheesecake de Häagen Dazs para celebrarlo. ¿Qué más me da engordar? ¡Ahora me puedo hacer la lipo! Estoy que no quepo en mí de gozo.
Y poco más. Que sigo echando mucho de menos Madrid y todo lo que hay en él pero que estas panojas me ayudarán notablemente a mitigar mi sufrimiento interno y, clarostá, me permitirán también comprarme los billetes de avión con más alegría que nunca.
QUÉ BONITA: está BCN desde ayer.
Y ESO: que ha llovido.
Andando a trabajar
Buenos días: Tanta LSD y tanta leche y resulta que se me ha ido olvidando actualizar todos estos días tontamente. En realidad no tengo apenas nada que contar y mis actividades son bastante limitadas aún, así que salvo que queráis saber qué he hecho hoy de comer o cuánta ropa he planchado, mejor que me mantenga en silencio. Lo más emocionante de estos últimos días ha sido la familia polaca que está de visita en España, que estos días ha hecho parada en BCN. He conocido por fin al hijo de Joa, un niño de seis meses llamado Macieck que es el bebé más encantado de todos los tiempos. No sólo porque es rubio y con ojos azules -algo no muy común en España- sino porque es simpatiquísimo, no llora, sólo ríe con cualquier cosita que le haces y no le molesta que una extraña hablándole en una lengua rara le coja en brazos todo el rato y le achuche sin parar. Quiero que mi futuro gato (de momento empezaremos así) sea tan simpático como Macieck. Y hoy ya termina oficialmente mi vida de maruja y comienzo a trabajar de verdad. Lo cierto es que este trabajo es un poco chollo por muchos motivos pero uno muy importante es la cercanía: diez minutos andando desde mi casa. Es cuesta arriba, pero si me veo muy apurada me cojo un taxi, que son 2.50 euros, y ya está. Acostumbrada a 40 minutos en metro por trayecto en Madrid, esto me parece como si me hubiera tocado el cuponsito. Seis horas diarias de trabajo y 20 minutos en total de trayecto. Olé yo. Así que me voy a preparar mis cositas y hala, a cumplir con el deber. Así da gusto salir de la prensa escrita y dejar de trabajar en moda. ¡Total, ahora tengo todo el día para leerme el Vogue en el sofá de casa! SERÍA TOTAL: que me cogiera una asistenta para casa, pero lo mismo me llueven críticas por todas partes así que me voy a quitar la ropa de las cuerdas yo solita...
Trabajando en el Amazonas
Buenas noches:
Mi trabajo es realmente fastuoso y recomendable excepto por un desagradable detalle: por algún extraño motivo, mi cuerpo ha sido devorado por un millón de insectos y tengo unos abones como puños por doquier. Sí, trabajo en un lugar aséptico con sus ordenadores, su WC, sus impresoras, salas de juntas, sus folios, sus monitores.. pero unos bichos sedientos de sangre y plenos de veneno me han mordido de mala manera dejándome el cuerpo hecho un ecce homo. En un tobillo tengo varias picaduras que me lo han hinchado como si tuviera un esguince. En una espinilla tengo otra que parece que me he dado con el pico de una mesa y me ha salido una amatoma mu grande. Otro me acaba de picar en un dedo y, si bien aún no se ha inflamado demasiado, ya va pareciendo una morcilla de Burgos. Estoy un poco preocupada porque realmente no sé por dónde se me cuelan esos hijos de puta: ayer llevaba medias y botas de piel por la rodilla, y me pusieron fina. Hoy botas de plástico y los vaqueros metidos por los calcetines. ¿Se filtran entre los tejidos? Es que tal y como me han puesto parece que vaya a trabajar en bikini, y eso sí que no que yo no soy Paula Vázquez.
Así que ya llevo gastados 18 euros en cremas para el picor y una caja de antihistamínicos para que no termine en plan el hombre elefante de las hinchazones, pero es que en estos momentos no puedo ir al médico. No es que tenga fobia, es que simplemente me estoy dejando los pelos de las piernas bien largos para depilármelos en serio el sábado con una profesional, y yo no me puedo presentar así delante de nadie. Prefiero morir frita por el veneno de estos bichos que enseñar lo que me cubre las piernas en estos momentos. El sábado a las 11 tengo la cita en la pelu para que me hagan la cera: en cuanto salga me iré a Urgencias levitando porque estaré a un paso de la muerte asediada por los insectos. Pero ahora, no.
Está fenomenal, hoy es fiesta y yo he trabajado pero no me importa porque mi sueldo lo merece. Además, tengo el finde libre así que tampoco es para tanto. ¡Joder, que llevaba un mes de vacaciones! No estoy en condiciones de quejarme. Pero como el resto del mundo sí tenía fiesta hoy, anoche fuimos a cenar a un sitio que me dejó loca. Se llama Revolucionat (aún no me he apuntado a catalán así que lo mismo está mal) en mi barrio, Gràcia. Es un sitio con una pinta bastante perrofláutica y cero decoración pero que tiene la carta llena de risottos, verdurillas al wok, solomillos de bacalao a les fines herbes y, lo que cené yo, canguro con frutas del bosque. ¡Qué deliciez!!! ¡QUé bien hecho estaba! Por no hablar de la tarta de queso del postre... Fue bastante de tocar el cielo. Y es que en este barrio hay cienes de restaurantes que por su aspecto sugieren que el plato estrella debe ser un bocata de mortadela pero que después tienen una carta que pone los pelos de punta. Y por bastante poca panoja. Pronto, cuando me decida a escribir mi particular Guía Patatacus, ya veréis a qué restoranes os mando.
ME RETIRO YA: que me tengo que embadurnar en diversas cremas para no morir de picor.
Amo la fusión
Buenos días:
El sábado pasado ¡por fin! conseguí salir por la noche en BCN, pero no hice nada de modernos en plan cervecita en el Mond Bar y luego a dejarme la panojada en el Razzmatazz después de dos horas de cola en la húmeda noche barcelonina. No no no, yo participé de la fusión esa que ha hecho tan famosa a esta ciudad, pero no asistiendo a un espectáculo de danza africana mezclada con graffiti, sino a un mejunje de mal gusto musical tan chungo tan chungo que para mí fue descojonante.
Empezamos la noche cenando un poco copiosamente en un restorán gallego de la Barceloneta donde sí nos dejamos el panojar pero comimos las navajas a la plancha más deliciosas de todos los tiempos. Algunos recordarán que yo en otros tiempos tocaba el cielo con el foie, pero ahora mis costumbres se han hecho más primitivas pero no menos gratificantes. Además, las navajas engordan mucho menos y tienen una barbaridad de hierro, ande va a parar. En fin, que después de la deliciosa cena nos fuimos a tomar unas cervecillas al Borne antes de entrar al antro del cutrerío ese tan divertido.
El antro se llamaba Magic y se suponía que era un sitio de rock pero de rock de los 60 y muchos y 70. La cosa empezó con típicas canciones muy conocidas de los Jackson 5, bandas de chicas, Marvin Gaye (todo del rock, sí), los Beatles, los Rolling Stones... Yo no sé si hasta pusieron Pretty Woman con un par, y todo. A medida que me iba animando decidí hacer mi primera incursión en la cabina para pedir, clarostá, a Franz Ferdinand. Me atendió un señor de unos cincuenta años vestido de Mario Vaquerizo pero yo para hacerle la rosca le dije que se parecía a Joey Ramone. Me dijo que "se rebajaría" a poner a FF y de hecho lo hizo, pero el muy gili puso una cara C que no conoce ni su padre. Uys, qué alternativo el dj geriátrico este. Continuó su mix nocturno mezclando a los Killers con Miguel Ríos, Barricada, Red Hot Chilly Peppers, los Stooges, Blur o Nirvana. Todo da, todo da, todo da lo miiiismoooooo.... Yo eché de menos a Greenday y a Rage Against The Machine, pero si vuelvo a este lugar no me voy sin pedirlos. Era tal la incoherencia de la sesión que nos poníamos a decir grupos al azahar y sin ningún sentido para adivinar la siguiente canción y solíamos acertar y todo. Lo curioso es que la gente que estaba allí no eran los típicos cutres malasañeros de tres al cuarto, sino que había bastante modernete e incluso algún siniestro raro. Lo más curioso era un señor con pinta de putero, sesenta años y pelo largo que bailoteaba por allí, pero por lo demás el ambiente era bastante fastuoso. Un sitio muy recomendable en la Guía Patatacus.
A pesar de mis tacones de diez centímetros y del horror musical, aguanté despiporrá hasta las cinco de la mañana, cuando la música ya se tornaba infumable, y nos retiramos todos apaciblemente en un tásis que no nos costó ochocientos euros porque en esta ciudad no hay distancias. Qué arte de noche...
LO PRÓXIMO: La bata de guatiné esa, que me la han recomendado mucho.
No hay nada como el hogar
Buenos días:
En pleno ataque de morriña hacia mi bienamado Madrid (aunque odiado con el metro en hora punta) me he gastado medio sueldo en un billete para coger un vuelo esta noche hacia él mismo. ¡Yupi! Durante dos días, se acabó el cocinar, el limpiar, el subir escaleras, el escuchar nonstop el concierto de Greenday a todo trapo que mi vecino de al lado me pone cada día, el fregar los platos a mano... También se acabaron durante dos días el sexo, el amol y la indepenedencia, pero me mimarán mi mamá (con cariño y buenos alimentos) y mis amigos (con drogas y rocanrol) y eso también es de agradecer.
Tenía pensado hoy contar un sueño muy extraño y sorprendentemente real que tuve anoche, pero me da pereza porque me tengo que ir al gimnasio. No, no estoy abandonando el blog, es que simplemente aquí no me pasan cosas tan blogeriles como para contarlas en él. Además, aquí llevo una vida de persona seria. Ya os contaré desde Madrid.
AHÍ ME VOY OTRA VEZ: ahí te dejo BCN, en un claro guiño a Shaki. Toma ya.
And the Oscar goes to...
Buenos días:
Rodríguez Zapatero se me ha adelantado de mala manera y mi entrada de hoy casi carece de sentido, pero igualmente la escribo porque no me podía guardar todo esto dentro. Después del fiasco de Bono, llevo muchos días dándole vueltas a quién sería el perfecto candidato socialista a la alcaldía de Madrid y que tuviera suficiente carisma, categoría y popularidad como para herir un poco a Gallardón, pero va ZP y anuncia ayer a ese señor que nadie conocía y cuyo nombre no he conseguido aprenderme. El nombramiento de Juan Pérez, Pedro López o Javier Gómez nos pilla a todos desprevenidos y nos obliga a aprendernos un nombre nuevo. Sí, claro, como si tuviera tanto espacio en este cerebrito...
Yo, sin que nadie me lo haya pedido y sin ser especialmente afín al PSOE, he elaborado mi propia lista de candidatos que ya, por supuesto, cae en agua de borrajas. Cuando se den otro batacazo en las municipales ya me pedirán asesoramiento político. ¡Ay si hubiérais esperado unas horitas más! Ahí van las propuestas de patata:
Empezaré por todos famosos súper progres de los círculos próximos al PSOE que todo el mundo conoce y adora.
Ana Belén y Víctor Manuel: tendrían que gobernar así en pareja como Maite Zaldívar y Cachuli. Son conocidísimosy convertirían nuestra ciudad en un ingente canto a la tolerancia, al abrir la muralla y, además, el himno ya lo tienen compuesto con lo de la Puerta de Alcalá. Además ella está guapísima a pesar de estar ya bien en la cincuentena, así que Madrid estaría muy bien representada en el mundo.
Miguel Ríos: es granadino pero da igual. Es un poco como los anteriores: rockero, buenrollista, de izquierdas, a todo el mundo le cae bien, soluciona el tema del himno... Hasta está bien conservado y en una pelea cuerpo a cuerpo con Gallardón ganaría fijo.
Pedro Zerolo: éste era mi candidato más factible. Amigo de Trinidad, activista (¿o pasivista? ¿cómo se dice en estos casos?) gay por excelencia y político de verdad. Hoy día está muy de moda lo de la alcaldía gay (léase París o Berlín) y además Zerolo tiene experiencia en política municipal. Celebraría bodas masivas entre personas del mismo sexo y Madrid sería una ciudad guay pero de verdad. Esto me lleva directamente a...
Jesús Vázquez: es una persona realmente popular y querida entre gays y heteros de toda España,y más de Madrid donde hemos visto su evolución en primera persona por toda la Chueca. Además es guapo y simpático. ¿No creéis que ganaría hasta unas generales? ¡Jesús, alcalde!
Boris Izaguirre: cerrando ya el capítulo gay, éste es otro ejemplar de persona homosexual querida por todos y más famosa que el Avecrem. Su alcaldía sería un despiporre y los madrileños nos caeríamos en las calles resbalando con aceite en vez de con las zanjas, pero sería un cambio muy positivo.
Mayte Zaldívar o Isabel Pantoja: ambas tienen bastante experiencia ya en política municipal y de très grande classe, además de ser híper famosas. Seguro que en la periferia son más conocidas que Gallardón y, cómo no, que el tipo este desconocido. Isabel también apañaría el asunto del himno.
Javier Marías: ya era hora de incluir a algún intelectual. Prohibiría las zanjas, las procesiones, las misas, las tonterías y obligaría a los ciudadanos a seguir estrictísimos códigos de educación y buenas formas al hablar que harían de Madrid la ciudad más apacible del universo. Lo malo es que no prohibiría el fútbol, que a mí eso sí que me da por culo, así que creo que no le votaría como alcalde.
Yola Berrocal: de todos los que he citado antes menos Zerolo, es la única que tiene su propio partido políico, el YIL (Yola Independiente Liberal) y las ideas muy claras: cirugía gratis para todos, jornadas laborales de 4 horas 4 días a la semana y un Ayuntamiento gobernado por mujeres como ella. ¿No es perfecto? Vota YIL.
Manuel Fraga: si el PSOE lo que realmente quiere es ganar a Gallardón a cualquier precio, creo que este anciano sería lo mejor. Da igual que fuera ministro de Franco y presidente de la Xunta con el PP durante siglos; Fraga se adapta a todo. Además, seguro que puede hablar con conocimiento de causa porque cuando Pablo Iglesias fundó el PSOE en 1879 Fraga ya tenía la mili hecha, así que seguro que no tiene más que revisar los periódicos que guarda de la época. También hay que tener en cuenta que es enemigo acérrimo de Gallardón y que la ciudadanía madrileña es tan facha que le votaría en masa. Yo lo veo todo perfecto.
Pues éstos eran mis candidatos, pero veo que ya no sirven de nada porque ya tienen uno. Pues ahí os lo comáis, porque con él no vais a ganar a Gallardón ni aunque regale un deuvedé por cada voto que le den. ¿Quién es ese hombre??
COMO VEIS: a mí las elecciones catalanas me dan un poco igual. Además, sigo empadronada en Madrid que es donde tengo que votar yo. ¡Arriba YIL!