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Adiós a la más grande

Buenos días:


Mi día libre ha comenzado mucho más temprano de lo deseado porque mi señora madre me ha despertado a las siete y media con lo que es la noticia del día y probablemente lo será del año: que Rocío Jurado ha muerto esta madrugada. Ante semejante hecho no me ha quedado más remedio que levantarme de la cama porque ya estaba completamente desvelada, así que aquí estoy en mi día vacacional en bata y actualizando mi blog con una frecuencia de lo más inusitado teniendo en cuenta la vagancia que me ha corroído en las últimas semanas. Supongo que el acontecimiento lo merece.


He vivido la enfermedad de Rocío Jurado tan intensamente como cualquier español medio que vea la televisión o navegue por internet (y que se compre el Hola y ahora el Cuore, que a estas alturas de la película no voy a fingir que no lo hago) y claro, a día de hoy estaba tan al corriente de su estado de salud que su muerte me ha apenado mucho más de lo previsto. Una gran artista, un personaje entrañable, una figura mediática sin igual, un verdadero fenómeno de masas incluso al otro lado del mundo... Ciertamente, la enfermedad de Rocío ha sido una desgracia y, lo peor, el circo que se ha organizado alrededor de su muerte ha sido una auténtica vergüenza. Muchos medios de comunicación tan serios como el que más la llevan enterrando desde hace meses (valga como muestra un reportaje de unos diez minutos que acabo de ver en Antena 3 con testimonios de "prestigiosos" periodistas rosas como la propia Mª Teresa con aspecto de haber sido grabado hace siglos y en el que todos los participantes ofrecen testimonios de la chipionera hablando ya en pasado) y nos han hecho testigos innecesarios de una larga y dolorosa agonía que debería haber vivido en la intimidad.


Yo hoy me he acordado mucho de mi abuelo, que era un grandísimo fan de la Jurado. Recuerdo que en el ochenta y tantos le regalamos una cinta (de cassette) de ella envuelta en millones de papeles de regalo para que no supiera lo que era hasta el final -ya ves tú, como que no se notaba- y el hombre se emocionó muchísimo, como cada vez que veía una actuación de ella en televisión. Otra abuela mía, por el contrario, siempre ha dicho que no le gusta nada su voz y que corta las frases al cantar, por no hablar de lo que también opina de sus peinados y sus trajes de fiesta, pero sé que ahora mismo está pegada a la tele lamentando su muerte.


Yo siempre he sido más fan de Rociíto el personaje (y la modelo y la presentadora y la filósofa), pero hoy lamento mucho la muerte de la más grande porque, aun consciente de que la canción ligera, la copla y el flamenco no son para nada mis géneros, perdemos a una gran e insustituible artista. A partir de ahora mis amigos y yo diremos con mucho más cariño aquello de ¡NO VUELVO MÁS NUNCA AL AVE!


AHORA: qué terror la televisión que nos espera durante, como mínimo, una semana. Se acabó la tele hasta dentro de un mes.


 

4 Kommentare 1.6.06 08:37, Comment

Japi deivid

Buenas tardes:

Hoy cumplo veintiséis castañas con dos importantes determinaciones:

1. No hacer grandes esfuerzos que me puedan producir lumbalgias

2. Irme de 20six para siempre

Sí, después de la pifia esta de pedirle una contraseña a mis lectores, he decidido que en cuanto tenga tiempo (es decir, mañana) me reharé el blog en un sitio menos subnormal que 20six. Siento mucho las molestias que haya podido ocasionar esta mierrrrrda. A mí, desde luego, me las ha ocasionado y mucho.

Dejo esta imagen cortesía de Angéle Leciel que ya me sirve para dentro de veinticuatro años también.

Camino de los treinta y siempre vuestra,
Patata

PUES NADA: no puedo poner la imagen porque 20six es una basura y no me deja. Qué arte, tía, qué arte qué arte.

14 Kommentare 5.6.06 14:55, Comment

Pues a mí me gustó...

Buenos días:

Sí sí, ya sé que el otro día dije que iba a huir de 20six como de la peste, pero ayer me enteré de que mi blog era el cuarto más visitado de este servidor y no sé, me sentí estimulada para seguir escribiendo aquí. Además, vi lo bonito que me quedó un blog que me abrí hace siglos en Blogspot y bueno, un espanto: sin tildes ni eñes porque no las reconocía, un layout horrible... Vale que ahora tengo el blog de lo más soso (soy incapaz de tunearlo, yo no sé si cambiarán algún día el formato beta este) pero ya le he puesto un poquitín de diseño y nada, a esperar a que esto mejore.

Así que me voy a quitar el mono de blog que tenía y voy a contar por fin mi crónica del único concierto en el que estuve presente de todo el Primavera Sound. Aquí lo comenté brevemente, pero la sarta de comentarios insultantes y fuera de lugar hizo que se perdiera la perspectiva de todo, así que me extenderé aquí en condiciones. Bien, pues el jueves me pedí el día libre para poder asistir al concierto de Babyshambles. Por todos es conocida la fascinación que me produce ese ser con dientes verdes y uñas sucias -pero con ropa de Dior- así que no podía perder la oportunidad de verlo en directo. Además, qué coño, el disco Down In Albion me gusta casi entero, salvo unas cinco canciones de relleno que aburren un poco.

Allí nos presentamos Juice y yo en ese lejano recinto del Fórum para recoger nuestras acreditaciones, tomar una cerveza y ver si Pete se desvanecía o no. Previamente me había llamado Claudio para contarme ese incidente de la jeringuilla en el baño del avión de Easyjet (qué gracia, como la gente del pueblo llano, viajando en low cost) y alarmarme con un "Pete está Detenido", que luego cambiaría a "Retenido", que no es lo mismo. Esperamos a que terminara Motorhead en una barra en la cual tardaron unos quince minutos en atendernos a pesa de que no había más de diez personas pidiendo, y ya nos dispusimos a coger sitio para el concierto de Babyshambles. Para nuestra sorpresa, ahí no había ni Dior. Bajamos de las gradas para buscar ubicación en el centro y empezamos a oír un griterío: era Pete Doherty, que salía del backstage a hacer la prueba de sonido. Iba un poco como una Espirita: tambaleante, con la mirada perdida, etéreo... Sería el efecto de aquello que encontraron en el avión.

Parecía que Babyshambles sí iban a tocar. Mientras probaban, Pete se puso a saludar a sus fans (el 99% jóvenes británicos de unos diecisiete años con pinta de turistas) y a dejarse fotografiar tan normal. Se sentó con el bajista al borde del escenario y charló un rato con él con toda normalidad mientras se fumaba un cigarro. Ni vómitos, ni sangre ni desvanecimientos: todo tranquilidad. Por supuesto, llevaba un sombrerito porkpie. No estaba tan delgado como otras veces, y podríamos decir que parecía casi saludable, algo bastante positivo si nos referimos a un politoxicómano en toda regla. Cuando le tocó, cogió un bajo y se puso a probar, deleitando a los adolescentes ingleses con una mini jam session. Yo estaba boquiabierta, me lo esperaba metiéndose un pico y no afinando una guitarra. ¡Si no era para tanto!

Con sólo quince minutos de retraso comenzó el concierto. Las gradas prácticamente vacías, la primera fila un poco llena gracias a esos teenagers que, de no haber visto un cartel del Primavera Sound la tarde antes mientras paseaban por el Gótico, estarían emborrachándose en el Baja Beach y yo allí, de fan. Al principio el micro de Pete ni se oía, y daba la impresión de que no cantaba; el sonido fue un completo desastre durante los cincuenta minutos que duró el asunto. El escaso público estuvo más bien frío como hasta la cuarta canción, aunque despertó del todo cuando tocaron Time For Heroes de The Libertines. Hubo una especie de perroflauta que consiguió saltar al escenario y hacer el ridículo, pero en seguida se lo llevaron los de seguridad. El concierto fue realmente raro, pero dicho en el mejor sentido del término. Parecía como un ensayo en directo y con público, cambiando los temas originales como mejor les venía en gana, olvidándose la letra, improvisando mucho... Todo muy natural y espontáneo.

Por supuesto, Doherty dio el espectáculo que esperábamos. Además de ir impecablemente vestido y complementado, hizo todo lo que se espera de un rockero dado a montar numeritos: cada dos por tres se ponía a fumar, soltaba algún speech ininteligible plagado de fucks, se echaba un cubata en un vaso (de plástico) y se lo tiraba al público -esto gustaba mucho-, abría una lata de cerveza y se rociaba con ella, dio una patada al micro y lo tiró -al final del concierto se lo cargó del todo-, hacía algún bailecito gracioso... A pesar de que iba un poco renqueante, sí que se le veía consciente de que había muy poca gente viéndoles (el bajista sí que estaba bastante al tanto, y no paraba de mirar sorprendido hacia las gradas semivacías), así que hizo el payaso todo lo que quiso porque sabía que este bolo no iba a ser nada trascendental en su carrera. Hubo un detalle que a mí me pareció muy simpático: Pete llevaba una maletita con sus cosas: tabaco, M&Ms, una maraca, su armónica... Al terminar el concierto (de una manera un tanto abrupta y dejándose muchos temas en el tintero) recogió sus cosas y se echó la maletita debajo de un brazo, diciendo adiós con el otro. Fue en plan "ahí os quedáis". Juice decía que en esos momentos debía estar pensando "já, ahora me voy a follar a Kate Moss" (porque SÍ, se la sigue follando por increíble que parezca).

Sí, podríamos decir que Doherty no canta muy bien, que se le olvidaba un poco la letra, que el concierto fue muy corto y que estaba bastante colgado... peroa mí me gustó. ¿Alguien se esperaba de Babyshambles un espectáculo híper ensayado cargado de efectos de luz y con coreografías? ¡Demasiado que aparecieron, hombre! Yo me fui contentísima y con muchas ganas de volver a ver lo mismo en el FIB. Bueno, un poquito más largo, plis.

Y CON ESTE LADRILLO: doy por reinaugurado mi blog. Hale.

QUERÍA: poner alguna foto pero 20six me debería explicar cómo.

5 Kommentare 7.6.06 10:09, Comment

Un mustn't go

Buenas tardes:

A lo largo de estos años de blog creo que he dejado bastante claras cuáles eran mis prioridades. Desde que empecé a trabajar, viendo lo exiguo de mi sueldo decidí sacrificar mi independencia fuera de casa a favor de cosas como ropa, complementos, viajes, sesiones de peluquería, taxis, salir por la noche, regalos para otros, conciertos, festivales… Nunca me ha dolido gastarme el sueldo en caprichos a cambio de no vivir en casa o comprarme un coche, algo que la gente de mi edad suele haber hecho hace unos años. Vamos, que si me gasto un panojal en una noche de cena, cine, copa, entrada a un sitio y taxi a casa no me siento culpable a pesar de vivir en el hogar familiar.

Pues ayer experimenté el límite de este derroche después de asistir a la mayor de las mierdas de fiestas de presentación de todos los tiempos. El evento era para celebrar el lanzamiento del DVD de Brokeback Mountain en una fastuosa terraza que hay en Madrid al lado de la Estación de Atocha llamada Ananda. A mí ya me habían hablado fatal del cutrerío de este sitio con famosos de quinta y asistentes con aspiraciones a modernos pero que se quedan en Inma GH, pero aún así asistí emocionada pensando en la bebida y la comida gratis. Llegamos un poco tarde y esa comida y bebida gratis habían desparecido. Ya que estábamos ahí con los majos puestos decidimos pedir algo en la barra para matar el tiempo así que, después de que se me colasen todo tipo de personas musculadas, hiperbronceadas, tatuadas y drogadas conseguí pedirle a una camarera peliteñida, uñadeporcelanada, siliconada y encolagenada cinco cervezas. Nos decidimos por esta bebida porque las copas costaban la friolera de doce euros, así que serían más asequibles, supuestamente. Vaya cara de subnormal se me debió quedar cuando la peliteñida me dijo que le debía 45 eurazos por cinco cervezas. ¿Qué pasa, que venían con una tapa de un foie entero de acompañamiento? ¿Con un saquito de piedras preciosas? ¿Con un billete de avión adjunto? ¡Nueve euros por una cerveza de 33 cl! Ante el desfalco y que ninguno llevábamos suficiente pasta (claro, es que íbamos a consumir gratis toda la noche, salimos casi sin capital) tuve que pagar con Visa. Joder, lo que me quedaba por ver, pagando a crédito en una discoteca con una música espantosa y donde el invitado más ilustre es una cantante agitanada del último OT.

Desde luego, por mucho que gaste en tonterías, lo de pagar nueve euros por una cosa que no debería valer más de cuatro ha superado todas mis expectativas. Por aquí no paso. Vale que tenga un visón, más pares de zapatos que pelos en la cabeza y una cantidad imposible de calcular de camisetas, pero pagar eso por una cerveza, no. La terraza Ananda, además de tener precios propios de París, no te permitía sentarte en sus sofás-columpios si no habías reservado, así que además nos pasamos toda la “fiesta” de pie y con una única cerveza calentita en la mano. En definitiva, un sitio al cual no pienso volver ni aunque empiece a ganar 10,000 euros al mes. Soy consumista, pero estos sitios que aspiran a pijo con precios desorbitados me parecen obscenos.

Después del fiasco del Ananda nos fuimos al Hot, donde fuimos mucho mejor recibidos y consumimos con mayor libertad –aunque a mí me dijeron explícitamente que no bajara al cuarto oscuro, ya ves tú- y terminamos en el Rick’s. Me siento más cómoda entre señores sudorosos sedientos de sangre que entre concursantes de OT en un sitio que no sólo es carérrimo sino que encima está horteramente decorado y la gente que lo frecuenta tiene pinta de aspirante a esteticién, ellos y ellas.

AYS: qué desahogo de entrada. No vayáis a Ananda, de verdad.

9 Kommentare 8.6.06 15:29, Comment

Yo tenía que haber sido la madre de ese bebé

Buenos días:

Desde que tengo uso de razón, siempre he sabido que Brad Pitt sería el padre de mis hijos. De repente, todos mis sueños se vinieron abajo cuando Angelina se me adelantó. Ésta es la imagen con la cual casi todas las mujeres de la tierra, gays y algún que otro hombre hetero hemos soñado alguna vez.



Y el caso es que la niña es mona, pero no va a heredar ni mi simpatía ni mi hermosa mata de pelo ni mis uñas fuertes y brillantes. Jó Brad, lo siento tanto por ti... De cualquier manera quiero que sepas que esta puerta sigue abierta, tú no te preocupes.

CREO QUE: voy a sufrir una lipotimia. A partir de ahora y hasta el fin del infierno de verano que tenemos en Madrid, voy a ir vestida de piscineo. Eso o muero.

FASTUOSO: fin de semana a todos. Hasta a Angelina Jolie se lo deseo, fíjate. Estoy de taaaaan buen humor hoy...

4 Kommentare 9.6.06 10:49, Comment

Morir de glamour

Buenas tardes:

Todo del no dormir ni descansar ni recuperarme durante el fin de semana. Después de un curioso viernes con tormentas, cines, bares de pop y de calor y discotecas de osos, el sábado Casero y yo celebramos nuestros cumpleaños juntas.

Quedamos primero para elaborar las bolsas de chuches que consistían en:
- Una galleta de arroz
- Un caramelo Solano
- Una galleta integral
- Una barrita de chocolate light
- Una chapa
- Una palmerita o coquito sin azúcar y con fructosa

Sí, continúo a dieta y Casero, súper solidaria conmigo, ha decidido unirse a esta cruzada light que mantengo más o menos desde febrero. Qué graciosa era la cara de nuestros invitados cuando veían la bolsa, primero con los ojos súper abiertos y una sonrisa de oreja a oreja hasta que veían la galleta de arroz y hacían "ah". Priceless.

Con las bolsitas en la mano llegamos, con bastante retrasillo, a uno de los mayores palacios del glamour de Madrid, a la altura casi de El Boñar de León. Se trata del Iberia, un bar donde van todos los taxistas pero que tiene terraza, en la Glorieta de San Bernardo. Convencimos al camarero para que nos habilitara unas mesas fuera, tan convencido que incluso expulsó a varias personas para que nos sentáramos nosotros. ¡Esto es servicio! Elegimos un menú muy sano para compensar la bolsa de chuches light: tortillas de patata, bravas y croquetas. Con un torno. Comenzaron a llegar los invitados y la terraza del Iberia cada vez estaba más y más ocupada por nosotros. San Bernardo esa noche parecía un carnaval: pasaron por delante de nosotros entre seis y ocho despedidas de soltero/a (principalmente soltera) con todos los accesorios que se podían esperar (velos con penes, delantales con tetas, muñecas hinchables, camisetas con la cara del homenajeado, coros y danzas...). Había momentos en que ya dudaba si nosotras habíamos contratado a esa gente para animarnos el evento o venían por libre, de verdad.

Nos alargamos en el Iberia horas y horas, bebiéndonos todo su alcohol y comiéndonos sus bravas asesinas (pobre Supervago, casi pierde la voz y todo) hasta que ya nos pusimos en marcha. Siguiente destino: un karaoke. Como han cerrado el de la Plaza de los Mostenses -que tan gratos recuerdos nos dejó con Ramón y su Himno de la Alegría, verdad Casero?- Claudio dijo que había visto uno de camino en la calle Ruiz, así que ahí nos situamos. El karaoke no era tal, sino que era un bar con pantalla pero sin escenario ni nada. No era exactamente lo que buscábamos pero algo era algo. Abrimos Casero y yo la ronda de interpretaciones con Bulería, de Bisbal, aunque nos quedó bastante deslucida porque el público estaba muy poco animado. Luego vino Como una ola, que fue un momento de gran emoción, la equivocación de Flar y Rafa con una canción y el culmen: Casero cantando ella sola el Opá. Yo siempre había pensado que esta chica era una genia, pero el otro día superó todas las expectativas. Todos los asistentes llorábamos a lágrima viva de risa mientras ella hacía su versión de tan excelso éxito, dedicándole algunas estrofas a su perro Chulito. Por favor, un productor para el grupo de Casero ya!

Como los dueños del bar cada vez estaban menos receptivos decidimos marcharnos a un sitio acorde con nuestra alcurnia. Eva sabía lo que queríamos: el peor infierno latino de todo Madrid, es decir, el Mito. Nos querían clavar nada menos que quince euros por barba por entrar a ver menear las protésis a todo tipo de putas y travestíes, así que cuando ya nos íbamos indignadísimos nos dijo el puerta que nos hacían un 2x1 y encima por 10 leuros. Esto es otra cosa. A mí, la verdad, es que el sitio me fascinó. Aquello era Faunia. Encontramos sitio en la pista al lado de una travesti igualita igualita que Paris Hilton mientras bailábamos toda clase de éxitos del raggatón. Yo pensaba que me iba a encontrar a mi prima en cualquier esquina, qué sensación.

Claudio y yo pusimos a prueba a nuestro imán para frikis: apareció el doble de Jósmar a decirnos que hacíamos súper buena pareja y que cuánto llevábamos. Luego nos contó que era bisexual y que le encantaban las parejas, especialmente nosotros; nos lanzó un millón de besos y se fue. Después volvió, hizo lo mismo y volvió a irse. Claudio y yo éramos los únicos que no eran pareja esa noche, pero hay que ver cómo triunfamos. Un poco hartos de tanto baile sensual, salsa, merengue y cumbia norteña, nos fuimos al metro como a las seis que yo al día siguiente tenía que madrugar, irme a un pueblo de las afueras de Madrid y perder mi abono transportes, pero esto es otra historia.

Creo que ha sido el cumpleaños en el que más se ha muerto de glamour en la historia. Los sitios, acertadísimos; los invitados, súper receptivos. Con estas compañías y esta organización, nuestros eventos sólo pueden salir fastuosamente. Muchas gracias a todos por venir, por los regalos otorgados y por no tirarnos (casi) las bolsas de chuches en toa la cara. ¡Pena no haber tenido cámara para retratar todo!

AHORA SÍ: me apetece cumplir los 27, si volvemos al infierno latino del otro día.

6 Kommentare 13.6.06 12:22, Comment

Hola otra vez, Marc

Buenas tardes:

 Mi armario va a recibir con gran ilusión y jolgorio a un nuevo invitado muy ilustre y de muy buena familia. En aproximadamente una semana colgará de mis perchas un nuevo vestido de Marc Jacobs. La verdad es que conseguir éste no ha sido especialmente emocionante porque ha sido un Buy It Now, pero sí que conserva el morbo de saber que he pagado como un 70% de lo que valdría en una tienda normal. Qué grande es internet, que te permite estar de compras incluso mientras trabajas o mientras comes o te tomas un café. La tecnología, sin duda, avanza a mi favor.

ME VOY: a regodearme de mi éxito con mi madre.

PRONTO: vuelven las Gavilanas, atentos!

6 Kommentare 14.6.06 19:19, Comment