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Bendita fiebre

Buenas tardes:

Dior me ha bendecido con la fiebre que llevo pidiéndole desde hace semanas, lo cual me permitirá irme a mi hogar a dormir al ritmo de lo de Gavilanes y a perder un par de kilillos, porque tengo el estómago bastante enfermito. En cuanto esté en condiciones ya os hago una descripción detallada de lo bien que lo pasemos el lunes y de lo cansada que estuviera todo el día de ayer. En fin.

VIVA: la baja que espero que me den.

10 Kommentare 2.11.05 14:13, Comment

Veinte horas

Buenas tardes:


Veinte es el número de horas que he dormido desde que llegué a casa ayer a las cuatro hasta hoy, las cinco y cuarto de la tarde. Y es que me lo pedía el cuerpo, oye, no había manera de mantenerse despierta. Supongo que esta extraña enfermedad me permitirá recuperar alguna hora de sueño que otra, regenerar mi piel -la fiebre es una de las ventajas que tiene- y perder ese kilo de más que a veces me perturba, porque soy incapaz de ingerir casi nada sólido o líquido. Si es que las enfermedades yo me las tomo como una estancia pagada en un balneario porque en el fondo me viene hasta bien estar un par de días aquí aislada bebiendo agua y pegándome unos atracones de tele que ni Peggy Bundy.


Pero nada, que ya estoy mejor, que ni me he molestado en ir al médico y que mañana vuelvo a Odoroffice recuperada y sólo hasta las tres, porque los viernes salimos a esa hora. ¡Já! Lo malo es que mañana vuelo a BCN aún un poco desastrosa y además para pasar un fin de semana bastante activo: el sábado a la 1,30 tengo cita en una pelu súper lujosa a la que me han invitado por esto de trabajar en la prensa de modas y tonterías; luego vamos a comer a Xavi's; luego concierto de Goldfrapp... Como no se me haya recuperado el estómago para mañana a las nueve creo que voy a volar con un millón de tuppers con arroz blanco y a tirar millas, hala.


Ahora se me ocurre el millón de cosas que podría hacer aprovechando que estoy sola en casa, pero me temo que voy a volver al sofá a batir mi propio record de horas de sueño. Quién sabe, lo mismo me despierto y no están hablando del Estatut ni del boicot a los productos catalanes.


DEBERÍA: contar lo de Pinchapiscu. ¡No tengo perdón de Dior!

4 Kommentare 3.11.05 16:31, Comment

Qué nervios, qué cara ponemos

Buenas tardes:


En cuanto termine de escribir esta entrada y termine mi conversación por MSN con mi amada Casero me dispondré a hacer mi maleta puesto que a las 21,00 sale mi avión a BCN. A pesar de que me paso la vida haciendo maletas de fin-de-semana-tres-días por diversos temas y diversas cosas, parece que nunca me acabo de acostumbrar y sigo manteniendo mi máxima de más vale que sobre que no que falte. Y siempre sobra, vaya si sobra, porque me da mucho miedo que en cualquier momento se me antoje algo que me tenga que poner y esté plácidamente reposando en mi armario de Madrid.


Por supuesto, cuando regreso el domingo no me he puesto ni he usado ni la mitad de lo que llevaba, pero más me vale prevenir que curar. En verano esto me da más igual porque el grueso de mi maleta son camisetas de tirantillos, vestidos y chanclas. Pero en invierno... a medida que aumenta el número de prendas y su grosor, mi maleta ve incrementado su peso alarmantemente en un treinta, un cuarenta o más, y yo me veo obligada a facturar con todo lo que ello conlleva: más tiempo de espera, pérdidas, maltrato hacia la maleta, polvos compactos rotos esparcidos por todo el neceser... Un auténtico infortunio.  


A todo esto se une que la noche previa a un vuelo siempre tengo pesadillas respecto al equipaje; en mi sueños me suelo dejar cosas imprescindibles como ropa interior, calcetines, zapatos, crema facial... En la vida real me dejo cosas que, a pesar de su aspecto insignificante, me pueden amargar el fin de semana: pinzas de depilar, toallitas desmaquilladoras, una tirita, la sombra verde. En fin, que como se puede ver, no me pasa nada lo suficientemente interesante en esta vida como para que unas pinzas me supongan una verdadera tragedia. Debería empezar a replantearme las cosas. Pero mientras tanto, meteré las pincitas en el neceser antes de que sea demasiado tarde...


ESTA NOCHE: pincha Farala!! En El Naranja, claro. Recordad, San Vicente Ferrer 53. Tengo verdadera curiosidad por saber qué quiere perpetrar, así que espero tener mañana una información completa y veraz. A TRIUNFAR, FARALA!!!

3 Kommentare 4.11.05 17:13, Comment

Cadena de infortunios

Buenos días:

Hay veces que se cumple con creces ese dicho de la Ley de Murphy -que yo nunca me aplico- de "cuando todo va mal, siempre puede ir peor". Y yo este fin de semana lo he vivido en toda su magnificencia. Menos mal que me lo tomo todo a pitorreo, que otra persona en mi lugar se agarra una depresión de no te menees...

Amiga Spanair (o cómo amargarle la noche del viernes a una persona por la patilla)

Yo tenía un vuelo a las 21,00, con lo que la idea era estar en BCN a eso de las 22,15, coger un taxi, cenar y hacer una vida normal. Pues no fue así. Mi amiga Spanair, a pesar de haberme cobrado un precio absolutamente desorbitado por mi billete, decidió que mi avión saldría mucho más tarde (pasadas las diez) y ofrecieron una serie de excusas sin pies ni cabeza. La última, la del comandante que dijo que hubo una pequeña confusión al cambiar de una tripulación a otra, pero que lo sentían mucho. A pesar del cacareado compromiso de puntualidad de la aerolínea -en la que cualquier retraso superior a 15 minutos si es por culpa de la compañía implica un vale de descuento del 25% para la compra del próximo billete- y de que se suponía que el retraso era cosa suya, no nos dieron ni el aserejé.
A mí el retraso me sentó especialmente bien porque a)tenía una regla bastante infernal b)las fiebres de la semana se tornaban catarro repugnante. Lo que menos me apetecía era vegetar en una terminal de aeropuerto cuando podía estar recogidita en casa. Finalmente, y no sin diversas dificultades y cabreos, llegué a mi destino.

Peluquería de moda y flores en la uña: mal presagio

Me levanté bastante descansada y me fui corriendo a una pelu bastante lujosita en la que tenía reservado un corte gratis por ser vos quien sois. El sitio estaba fenomenal, muy zen y con una ligera peste a incienso. Me atendió un peluquero muy amaneradito y con acento francés que se llamaba Jesy o Geny o algo así. No es que me haya hecho infiel a mi Manu; simplemente no ando muy bien de panoja y me hacía falta un repasito gratis; así están las cosas. Ya volveré a Manu en breve. Me rehizo el bob que ya llevaba con un flequillo más tupidito y monísimo. Una de las chicas se empeñó en pintarme una especie de nenúfar blanco sobre dos de mis uñas rojas, un detalle que yo critico muchísimo en toda aquella que se lo hace pero al cual no pude negarme porque la pobre mujer venía súper obsequiosa. Creo que la florecilla esa es la culpable de mi desgracia.

Salí toda fosca de la pelu y quedé con Juice y Xavi para ir a comer a la casita que este último comparte con Micromarc. Allí nos recibió el pequeñín en una casa monísima un poco donde cristo perdió la chancla pero muy apañá para una parejita. Comimos, vimos el vídeo-labios de Madonna y nos dispusimos a marchar para el concierto de Goldfrapp. Yo a esas alturas de la tarde ya notaba una congestión nasal bastante contundente, señal inequívoca de que la desgracia se estaba gestando...

Moquito a moco (o cómo un catarro y un vaso le pueden joder la vida a una persona

Antes de entrar al concierto de Goldfrapp me compré unos Frenadoles para aguantar, porque se me estaba poniendo la cabeza como un bombo y la nariz como un grifo roto. Qué infortunio el mío. Con el Frenadol chutado partimos Juice, Xavi, su hermana, su cuñao y yo al Razz donde tendría lugar tan insigne evento. Por descontado que sólo me tomé una cocacola sin ningún tipo de alcohol, que no tenía yo el cuerpo para muchos trotes. El concierto transcurrió con tranquilidad y sin incidentes, bastante breve y con unos graves quizá un poco dolorosos para el oído, aunque eso no era nada comparado con lo que me iba a doler después...

Terminó el concierto y nos dispusimos a salir. Yo iba caminando normal, como las personas normales en situaciones normales, cuando pisé un vaso de plástico sin darme cuenta. Resbalé y volé por los aires, sí sí, volé ligera como un ave durante unos segundos porque el puto vaso rodó por el suelo arrastrándome con él. Pero no todo iba a ser tan maravilloso y todo lo que sube baja: caí con todo mi peso sobre mis señoras posaderas, causándome todo ello un dolor en semejante parte que nunca antes había experimentado. ¡Me cago en la puta! Me puse de pie, maldije y me recompuse mientras me daba cuenta de que me tembalaba todo el cuerpo. De repente, vi a Caleidoscopio y le relaté brevemente cómo me había resbalado, y en seguida le perdí de vista. También perdí de vista casi todo, porque comencé a marearme y a perder la consciencia mientras todo daba vueltas a mi alrededor...
... Chof. Me desmayé. Lo siguiente que recuerdo es a Juice sujetándome por los hombros, a Xavi levantándome las piernas y a la gente pasando por mi lado con cara de "mira esta borracha". Con el susto y el dolor me dio una interesante lipotimia que me provocó un desmayo. Magnífico final de noche. Los amables señores de Razzmatazz no me quisieron dar agua porque me vieron incorporarme y dijeron que ya estaba bien. Menos mal que sí lo estaba, que para habernos matao. Volví a ver a Caleidoscopio y Kilgoret, que me miraban boquiabiertos mientras les contaba mis infortunios.

Con el coxis doloridísimo y la cabeza dándome vueltas, cogimos un taxi y a casita, que tantas emociones juntas iban a acabar conmigo.

Domingo de dolor (o de cómo puedes tener ganas de arrancarte las nalgas en plan Robbie Williams en Rock DJ)

Amanecí el domingo, como podéis imaginar, con un dolor de posaderas impresionante. No era para menos, porque la caída había sido terrible. Mi catarro continuaba ahí bien vigente, de manera que me tomé un Frenadol y continué durmiendo hasta las cuatro. La juerga padre, como se puede ver. Fuimos a comer y en seguida volvimos a casita porque yo no paraba de quejarme y encontrarme mal. ¿Es que me habían dado la droga de la enfermedad o qué? Qué desastre de mujer. A la hora que tocaba nos fuimos al aeropuerto. Mi avión salía a las 22,00 pero de repente me anuncian en el mostrador que su nueva hora es las 23,50. Casi me da otro desmayo de esos en plan dama diocechesca con el corsé apretao. Por suerte, me metieron en otro vuelo que salía a las 22,30 y me dieron el famoso vale del 25% sin rechistar. A pesar de todo, el vuelo salió a las 23,00 y llegué a mi casa casi a la 1. Ni qué decir tiene que me dolía un montón el culo. Todo él.

Lunes de gloria (o cómo se produce una recuperación milagrosa)

Comparado con cómo estaba ayer, hoy estoy hecha una princesita, aunque sigo un poco tal.

YO PORQUE SOY ASÍ: que como decía antes, llego a ser de otra manera y me da algo con estos infortunios que me pasan.

16 Kommentare 7.11.05 11:21, Comment

Grave dilema

Buenos días:

Ayer por la tarde viví uno de los momentos comprísticos más inesperados de toda mi vida. Yo nunca había terminado de entender esa fascinación de ciertas mujeres por los visones. Es más, me parecía una cosa muy provinciana, muy hortera y muy de nueva rica. Además, los visones tienen pinta de incómodos, como de pesar mucho y que no puedas dar un paso una vez que te metes en el armatoste ese. En fin, que los visones, lo peor.

Yo para este invierno, dada mi facilidad para cogerlo TODO y el frío que paso habitualmente, había decidido comprarme unas pieles de cualquier procedencia aunque con preferencia sobre el astracán. Todo ello de segunda mano, claro. Ayer Claudio y yo fuimos a hacer unas incursiones por las tiendas más fetenes del centro de Madrid y la verdad es que fue todo bastante infructuoso: parecía una niña que se había puesto el abrigo de su mamá para jugar. Un poco desanimada decidí echar un último vistazo en otra tienda que me pillaba de camino, y me llamó la atención un abriguito con aspecto de ser muy pequeño en un escaparate. Me lo sacaron, me lo puse y me encontré a mí misma: aquel abrigo parecía estar hecho a mi medida. Era de visón todo él, con doble botonadura y los cuellos con las solapas no muy grandes. PRECIOSO. Me lo probé y mi cuerpo se instaló en él como si hubiera estado ahí toda la vida. Luego me cuentan encima que es de los años sesenta y que está nuevecito -soy fe y Claudio también- y ya con el precio casi me desmayo: 190 euros.

¿QUÉ HAGO CON MI VIDA? Lo quiero, lo deseo, es barato... Pero es un visón! Anoche en el MSN Unai y Layla me dieron que pensar con eso de que es un animalillo muerto y tal (yo soy de Greenpeace y todo) pero por otra parte yo pienso que ese visón ya estaba muerto cuando nacieron mis padres. Y encima en EEUU, que hay muchos visones (¿o bisontes? Da igual, hay mucho de todo). Esta tarde es la definitiva: o me lo compro o no. ¿QUÉ HAGO CON MI VIDA?

Tenéis hasta las seis para orientarme en este tema tan delicado. Tan delicado es que apenas presté atención al hecho histórico que supone el nacimiento de un canal como Cuatro, el sitio en el que todas las modelnas querríamos trabajar.

HASTA LAS SEIS: tenés.

23 Kommentare 8.11.05 10:40, Comment

Hecho

Buenas noches:


Ahora puedo anunciar, aún embriagada de emoción, que por fin ese visón es mío. Mañana baja siete grados la temperatura en Madrid, así que será más que posible encontrar a una patata envuelta en un visón de los años '60 triscando feliz por las calles de la capital.


HOY: por fin la vida me sonríe.


Y MAÑANA MÁS: que encima es fiesta aquí


GRACIAS A TODOS: por el apoyo recibido para ejecutar esta compra, y más a P y a Marga que han sido testigas.

23 Kommentare 8.11.05 23:32, Comment

Bucle espacio-temporal

Buenas noches:


Llevo dos días o tres o más metida en una especie de bucle. La situación se repite una y otra vez: entro en un sitio, una señorita se deshace en elogios hacia mi persona y el medio de comunicación para el cual trabajo, me ofrecen un beberage y un vernisage. Después de rechazarlo todo menos el zumo de tomate -una ya no puede más- me dispongo a ver unas ropas/zapatos/bolsos de verano con unos precios que dan risa. Me dan una bolsita con unos dossieres y una menudencia de regalo que no vale ni un 10% de su objeto más barato.


Así todo el rato. Esto viene a significar que ha empezado la temporada de presentaciones de primavera-verano 06. Lo del bucle es porque


a) Casi todas son en la misma zona o siempre coinciden varias en la misma a la vez que otras en la otra punta de donde tú estés.


b) Todas son de 10 a 14 o de 10 a 18.


c) Lo que enseñan es, a grandes rasgos, lo mismo.


d) La bolsa que te dan es igual de incómoda y el regalo igual de chungo. Al final del día tienes mil bolsas y cero interesante dentro.


Pues hoy he tenido ocho de éstas. Ya sé que no es picar en la mina, pero me duelen los pies tanto que me los voy a amputar, y eso que llevo los maravillosos zapatos que me ha traido P de China, unas manoletinas plateadas planas e hípercómodas, pero es que a la séptima hora de pie ya no hay zueco que lo aguante. Menos mal que las baratijas que me regalan se las voy a endosar a mi familia por Navidad, que sino...


Y ya para terminar con el tema del visón, auguro que en breve colgaré una foto ante la creciente demanda. Ahora no porque no tengo nadie que me la haga y no tengo cuerpo como para levantarme de la silla, pero en breve sí. También añado, después de los odios que ha generado que me cuelgue la piel de un animal muerto de los hombros, que a mí no me vais a torturar con el rollo este de la ecología de todo a 100. A ver, que ahora resulta que soy una criminal por comprarme un visón fabricado a finales de los '50-'60 cuando aquí la gente va montada en su coche emitiendo una cosa mala de CO2, no son capaces de separar el vidrio del plástico y se lava los dientes con el grifo abierto. ¿Pero a mí qué me contáis de ecologías? Ahora va a resultar que la extinción del visón es culpa mía y el agujero de la capa de ozono. Mira, no. Así que con la moral ecológica esta le vais a otro. Si me lo dice un vegano de esos que sólo comen vegetales que se han caido solos de su árbol y no consumen ningún producto -ni ropa- de origen animal, pues bueno. Mientras tanto, dejadnos en paz a mi visón y a mí.


He dicho.


AHORA: continúo mi conversación vía MSN con Mogkumo y me voy a hacer la cena.


UY! se me ha olvidado contar la gran obra culinaria que ejecuté el otro día, pero no me cabe. Bueno, ya la contó Farala.

13 Kommentare 10.11.05 19:52, Comment