Archives
Faisan Victim
Hola, ¿sabéis quién soy? Me muevo por todos los sitios de ambiente salvaje. Soy el robot que le escribe las entradas a nuestra Patata favorita. Como está muy atareada con sus modas y sus desfiles, me ha pedido que, para pasar el rato hasta la nueva (y jugosa, lo prometo) actualización, cuelgue una foto suya en bikini. Así, además, aumentamos visitas, fijo.

PRONTO: actualiza la Patata de verdad. Lo promete.
ESTOY: harto de estos grupejos de mierda.
El Gaudí es-tá-fa-tal
Buenas tardes:
Ya recogidita en mi casa, con las maletas deshechas y con la tele apagada, procedo a esa actualización que no he podido hacer desde Barcelona, ya que los ordenadores de la sala de prensa sólo los podían utilizar los periodistas que tuvieran que enviar crónicas. ¿Y lo mío que hubiera sido sino??? ¿Acaso yo no tengo lectores también? Vale, alguno menos que El País, pero una tiene su público y se debe a él, aunque las minorías como yo no seamos bien recibidas entre tanto medio de comunicación de masas. Qué duro es esto del alternativismo...
En fin, el caso es que he estado tres días de pasarelas, modelis y compañeros periodistas que me han dejado más baldada que todos los Planes Travesti del mundo, y eso que me pasaba el día sentada viendo chicas del tamaño de un colibrí pasearse delante de mí con unos ropajes que vamos, ni Post Nuclear Chic ni Rei Kawakubo. Un horrorzuelo. En tres días he tenido que ver como quince desfiles, en los que sólo dos me han gustado, a mí, la fan de los trapos hasta a granel. Y es que la moda española es-tá-fa-tal, queridos míos. Volvemos al eterno debate Dos pasarelas sí/ Dos pasarelas no, y mi respuesta es obviamente NO. Con esta dualidad, por cada tres diseñadores buenos hay cinco malos, porque hay que rellenar esos huecos entre bueno y bueno. ¿El resultado? Unas vergüenzas ajenas de ropas bien ajadas y con pinta ser para limpiar la casa -no deconstrucción, sino basura, vamos- o repetición de clichés una y mil veces utilizados que ya aburren hasta a las ovejas. Como lo mío no es hundir gente (aunque alguno se lo merece y con ganas), sólo diré los nombres de los que me gustaron. El primero fue Josep Font que, no sólo me gustó, sino que me puso los pelos de punta. Qué azules, qué verdes, qué dorados... Unos cortes alucinantes y un lujo que yo me pondría hasta para dormir. La segunda y última que me gustó fue Txell Miras, que hizo desfilar a las pánfilas de las modelos de espaldas -que se jodan, que hubieran estudiado una carrera- y presentó unas prendas con unos patrones imposibles: faldas de globo, mangas jamón (sííí, se dice así), correas por todas partes... Y todo en negro, increíblemente sobrio pero sólo con las formas que tenía todo ya llamaban la atención con creces. Otro tema y otra cosa que le dio un poco de color a este pasarelismo de centro comercial fue el desfile de Miriam Ocáriz, que también me gustó bastante, porque cerró con una canción increíblemente importante en mi vida, Tú lo que tienes que hacer. ¡No me lo podía creer! Empezaron los acordes, salieron todas las modelos a la vez... ¡y sí, era mi canción! Fue un momento de esos que me hubiera gustado compartir con alguien, pero nada, que no hubo manera.
Pero yo sé que lo que quiere la gente es carnaza, así que daré unas pequeñas notas, que saciarán vuestra hambre de cotilleos. Sólo un poquito:
- Verónica Blume no tiene culo. Nada, ni un poquito.
- Bimba Bosé es guapísima y tiene un cuerpazo. Fan suya desde el lunes.
- Jesús Mariñas está súper calvo y es bastante maleducado.
- Carlos Gª Calvo también, aunque su calvicie tiene encanto.
- Fonsi Nieto es un enanito y tiene una pinta bastante amanerada. Las niñas locas por él, claro.
- Ferrán Adriá es muy simpático.
- La mayor parte de los periodistas que estaba allí ni siquiera miraba a la pasarela, aunque se hubiera peleado con Dior y el Diablo por conseguir un sitio en primera fila.
- Todo el mundo iba al backstage a beberse las botellas de Moet, porque en realidad les daba igual lo que pasara allí dentro.
Bueno, y ya paro que luego me llamarán chafardera y no es plan, que a mí la moda me encanta aunque para gosar de ella tenga que aguantar petardos e impresentables por doquier. Y añado que dentro de este mundejo hay gente muy maja y normal como los de Locking Shocking y otros cuantos, pero a esos ya los alabaré en otro momento.
En este viaje he vuelto a otro hotel de cuatro estrellas, pero ha sido bastante fiasco porque las habitaciones no estaban insonorizadas, y se oía hasta respirar al de la habitación de al lado, por no hablar de esos coches que parecía que me fueran a pasar por encima mientras dormía. Lo único mínimamente lujoso que me he permitido ha sido desayunar en la cama, porque ayer estaba ya tan harta de todo que decidí que quería desayunar como una princesa. Y lo hice, con mis frutitas cortadas especialmente para mí y mi camarera diciendo "Señora Patata, su desayuno". Tampoco están mal las botellitas de Moet que tengo en mi haber para ocasiones especiales, que espero compartir con gente que mi importa y no con las personajas que pululaban por allá.
Y con tanto modeleo y gente bien -jobar, si a mí lo que me gusta es el Circuit!!- no he tenido tiempo de varias cosas:
1. De agradecer a los Surferrosa el disco que me llegó el sábado por la mañana, cuando me fui a Barcelona. ¡Me encanta! No sólo arrejunta a los grupos que más me han gustado este año, sino que me descubre algunos a los que no había hecho ni caso. ¡Gracias gracias gracias! Últimamente no paran de tocarme cosas, jis jis, voy a ver si echo un bonoloto o algo, no sea que de repente me toque un piquito.
2. De preparar un poco mi próximo viaje a NY, que tengo los preparativos súper abandonados. A ver si las orejeras rojas me van llegando, que hoy he visto unas nefastas imágenes de Washington y había unas nieves perpetuas que ya quisieran en el Himalaya.
3. De agradecer también a Laon la actualización fantasma que me hizo ayer, con foto ligera de ropas incluída. Ya me habéis visto las intimidades, no tengo secretos para vosotros.
ADIVINAD: quién vuelve a estar medio acatarrada y con dolor de garganta. Soy un chou.
SEIS DÍAS: para NY.
POR DIOR: el tal Name ese que también va a NY, que me diga algooo!
Patata in Wonderland
Buenas tardes:
Ya se van cerrando algunos temas y algunas cosas del viajecito de marras, aunque sigo sin mis preciadas orejeras. Como venga con otitis me querello contra eBay, palabra de Dior. De momento, ya tengo hotel y, para no variar, sigue todas pautas de los hoteles de viajes de trabajo: diseñito, lujo y carestía. En definitiva, sitios que yo no me podré permitir hasta que no me toque la lotería o dé un buen braguetazo en plan Tita Cervera. Y de momento yo sólo me ennovio por amol, así que nada. El lugar en cuestión se llama W, pero no os dejéis engañar por el minimalismo de su nombre, porque por dentro es todo fastuoso, pero fastuoso de verdad, no en el sentido que le da la Nicky. No es que tenga unos cortinajes versallescos ni dorados por doquier, pero por ejemplo las sábanas de la habitación se supone que están hechas con 250 hilos. ¿Que ni idea de cuántos hilos tiene una sábana normal? En efecto, pero da mucho postín poner un número mayor de cien y quedas como Dior. Las habitaciones tienen su reproductor de CD, de vídeo (¿¿¿???), su conexión a internet y todas esas cosas que te hacen la vida más fácil. Esta información la descubrí en la web, que no sé si enlazarla aquí para no suscitar más envidias. Voy a ponerla. ¿La pongo? No sé. Voy a ponerlo. Ahí está, delante vuestro.
El hotel tiene un punto kitsch en el kit San Valentín (cómo les gusta a los yankis celebrar un día de un santo que ni siquiera saben de dónde viene con tal de regalarse mil chorradas), que te permite disfrutar de una habitación del ammmor con pétalos de rosa sobre la almohada y champagne por sólo catorce dólares la hora. Tiene un punto de puticlub, todo rosa y con neones, pero a mí me chifla que tenga esta vertiente tan friki, y encima a precios de escándalo, porque ya me diréis, a poco que eches tres o cuatro horas, ya te sale el polvo de San Valentín a siete mil y pico de pesetas. Pero bueno, lo de los pétalos es priceless, así que tampoco es cuestión de despreciarlo.
Y hablando de prostíbulos, me acabo de acordar de una conversación que me ofreció el otro día un taxista en Barcelona contra mi voluntad. Yo me dirigía a los Gaudises, y cuando le dije mi destino, empezó a despotricar contra la profesión de modelo como si le fuera la vida en ello. Dijo que ser modelo es casi peor que ser puta, con toda esa gente mirándote, todo vanidad y todo toqueteos y vicio. Después de esto me preguntó que si yo no sería modelo -claro, en caso de que yo pudiera ser low model me podría haber ofendido bastante- y yo le dije que no, que periodista, y también ahí encontró carnaza. Que si la mierda de la Karmele Marchante, que si los Matamoros, el corazón, la Yola Berrocal... También a posteriori me preguntó que si yo no sería periodista del cuore, y ya le aclaré que no, que lo mío eran las modas. Poco antes de llegar paramos en un semáforo y por él cruzó un chico siniestro pacíficamente. ¡Más más! "Tú fíjate cómo estarán los padres de ese chico al ver esa basura saliendo por la puerta. Les das de comer, una educación y luego se te amariconan y ahí con la cara pintada y vestidos de mamarracho. ¿Qué me dices?". Hombre, que malas son las drogas, pero un siniestro no es precisamente una lacra social. El buen hombre bien metepatas, porque después del despotrique me preguntaba que qué opinaba, sin pensar que lo mismo yo era una modelo siniestra y periodista del corazón, pero mira, al menos no me cobró mucho y me llevó rapidísimo. El increíble mundo del tánsis...
EN UN RATO LARGO: viene Laon.
A QUE ÚLTIMAMENTE: nos vemos mucho? Somos casi uan pareja normal.
FASTUOSO: lo de la pareja normal.
Patata on the rocks
Buenas tardes:
Esta entrada ya es la última que titulo en tercera persona y con "Patata" como comienzo, de verdad, que últimamente esto parece un egolog o algo peor. Ays, lo que le gustará a la patata hablar de sí misma...
Pero bueno, que todo esto tiene sentido teniendo en cuenta que ayer tuve mi primera incursión en el fascinante mundo del patinaje sobre hielo, acompañada de mi consorte Laon. Para los que ya estén haciendo apuestas sobre cuántos huesos me he roto o cuantas hernias me he hecho, voy avanzando que estoy en el trabajo sana y salva, lo cual es una prueba más que irrefutable de que no me ha pasado nada (grave) y que como mínimo no me he roto las piernas para venir ni las manos para escribir. ¡Gente de poca fe! No soy tan torpe: es que la geografía está en mi contra.
De la manita de Laon, me deslicé -no sin bastante esfuerzo- por la pista de hielo grácil como una foquita ártica y sólo tuve un infortunio: que me distraje y me resbalé tontamente. No tengo ni moratones ni arañazos ni lesiones dolorosas. Por lo que he de decir que la experiencia de patinadora sobre hielo ha sido absolutamente positiva para mi ocio y mi salud. Ciertamente, lo más peligroso de aquella pista de patinaje no eran ni mi inexperiencia ni esa famosísima torpeza inherente a mí. Eran mucho peores los ejemplares que me rodeaban, muy variados y de distinta índole:
- Jesys e Isras de quince años que trataban de impresionar a los miembros de distinto género al suyo para ligárselos después. Terminaban haciendo el gañán y cayéndose por doquier, mismamente encima del primer incauto que pasara por allí.
- Niños de entre seis y doce años, que pasaban ampliamente de ponerse el casco reglamentario para infantes de su edad, y que su inocencia les llevaba a arrasar por la izquierda, la derecha, el centro y padentro. Hacían cambios de sentido, de dirección y de forma incluso de manera inesperada, pudiendo provocar graves accidentes entre la histérica multitud patinadora. Se caían bastante, pero el furor de la edad les hacía volver a levantarse muy dispuestos para volver a su descerebrado ejercicio.
- Papás de niños de las edades anteriores que, para hacerse los gallitos delante de sus retoños y de sus esposas insatisfechas con unos horribles pelos rubios cuchifritos, se montaban en los patines sin tener ni puta idea y se ponían a correr a toda velocidad por la pista, arrasando con todo. Uno de estos subnormales, con bigote y una hija gorda de la mano, casi me tira, y creo que le insulté bastante. Espero que se cayera de morros y se le congelara el mostacho, por idiota.
Notaréis una cierta violencia en mi discurso de hoy, pero es que nunca me han gustado mucho las familias convencionales, especialmente las que viven en mi barrio. Como mi familia siempre ha sido un poco rara, incluso de pequeña odiaba mucho a esos padres feos con tres hijos atontaos que iban al Burriquín a ponerse morados de whoppers. A mí me llevaban a eso también, pero con un gran espíritu crítico: mientras me comía la hamburguesa me explicaban lo mala que era y me recomendaban un libro para leerme esa tarde. Vale, mi familia no es normal.
Ya estoy a sólo un día y poquito para volar a NY. Laon no me soporta más, pero es lo que hay. El sábado me compré un sombrero elegantísimo (yo me veo tal que como una Cocó Chanel o algo así) en H&M que completará mi look invernal neoyorquino. A ver si Artemisa y Gilda me prestan ese abrigo que heredaron de su madre Antonia todo de pieles y borregos, que me quite un poco los fríos. Si no, ya tengo un plan de leotardos y camisetas interiores que creo que me puede dar bastante buen resultado. Eso sí, mi aspecto por dentro va a ser un poco Paco Martínez Soria, aunque por fuera sea puro chic toda yo.
VOLVEREMOS: al patinaje sobre hielo, pero esta vez un día laborable, que no habrá tantas familias.
QUÉ BIEN: lo pasemos.
La Gran Patata
Buenas tardes:
Con todos los preparativos para los Niuyores mentalmente preparados, en menos de veinticuatro horas ya estaré casi pisando la Gran Manzana, a partir de mañana, la Gran Patata. Nerviosita, emocionada, con un puñado de dólares en el bolsillo, a las 13 horas de mañana partiré a propagar la fe al continente americano. Perdón, partiré a venir con la maleta hasta los topes de chatarras, modas, souvenirs y vitaminas de Los Picapiedras. ¡América, la tierra de las oportunidades! Y más para mí, que siempre encuentro una hasta debajo de una piedra incluso en la mismita estepa extremeña.
Me portaré bien, confraternizaré con mis compañeros e intentaré actualizar. Todo depende de la cantidad de dólares que me pidan en el cyber de turno o por usar la intenné que habrá en mi habitación. Pero bueno, que algo haremos.
De momento, esta noche a las once tengo que ir a un pequeño evento, pero tengo tantas ganas de ultimar mis preparativos que me tomaré un fanta y me iré a casa. Por una vez, puede más un viaje que el alcohol gratis. ¿Patata reformada? Bueno bueno, no es para tanto.
AGRADECIMIENTO ESPECIAL: a las Hermanas Artemisa y Gilda, que muy amablemente me han prestado dos hermosos pares de orejeras y un precioso abrigo -vintage de verdad, era de su madre Antonia- de borreguito que protegerá mis delicadas carnes del frío neoyorquino. Gracias gracias!
LA SUERTE ESTÁ ECHADA: la patata va para allá.
VOLVERÉ: el domingo!!!!
TE VOY A ECHAR DE MENOS: Harry.
En las alcantarillas de New Yor
Buenas noches. No pongo espacio porque la extrania internet que estoy pagando en la room demi hotel que me sale de la misma tele no me permite hacer muchas virguerias, asi que ruego discua falta de tildes y enies. Posi, ya he llegado, ya me he comprado cinco millones, he montado en mil taxis amarillos y he visto la Zona Cero, que es mayormente como las obras de Coslada, pero con mucha mas tragedia de por medio. Ayyy como me esta empezando a gustar esta city, y eso que no la he empzado a disfrutar casi, y que lo poco que me dara tiempo sera sin mis seres amados... Tomorrow ttengo el desfile en cuestion que me ha traido aqui, aunque yo solo quiero subirme al Empire State y patinar en el Rockefeller Centerr. ESPERO: que valoreis esta entrada, que redacto muerta de suenio y por el modico precio de 10 dolares. INTENTARE: volver a actualizar tomorrow porque esta internet me dura 24 horas, y la quiero amortizar. TIENE: que ser muy bonita toda esta parte, especialment etomorrow que nevara y todo. HASTA LUEGO CHICOS:ya me habeis visto
La Carrie que hay en mi
Buenas noches: me queda media hora de esta internet que he pagado a precio de zapato de Kenneth Cole en el Century 21 -templo deela baratura donde los haya, que si en Madrid existiera ya se tendria qeu echar a temblar el H&M- asi que volvere a actualizar antes de que termine. Maniana tendre que buscar un cyber, pero me espera una larga jornada de turismo que tengo que aprovechar al maximo. Y es que hoy, queridos, la Carrie -de Sexo en NY, la futura serie de Anita Obreegon- que hay en mi ha salido a la luz en esta ciudad, y es que no poodia ser en otra. Mientras que en Madrid no puedo ni soniar con llevar un traje de Marc Jacobs, aqui me lo puedo echar por encima por lo que en mi ciudad natal me cuesta un modelito en el Promod. Otro ejemplo: si me persono en el Prada de Madrid (creo que ni hay, pero bueno) la dependienta me echa por pobre: aqu;i me abren la puerta y hasta comentan conmigo lo mona que ha venido la coleccion. Y es que, queridos, esta es la ciudad dell consumismo, concretaamente el consumismo de trapito, zapato y bolso que gasto yo habitualmente, y a precios escadnalosamente bajos. A m me va a dar algo, me voy a terminar comprando hasta una faja solo porque es de Gucci y es barata. Par que quiero yo esa mierda de faja? No ves que yo voy al gimnasio? Parafraseos de la Tarzana aparte, creo que estoy mass enamorada aun de NY dee lo que vine de Paris. Es que me pierden los precios irrisorios, que le vamos a haccer. Y een otro orden de cosas, hoy he asistido al desfile; la verdad es que ha sido precioso, con unas faldas maravillosas y unos abrigos que yo llamaria incluso fastuosos. Hay que ver lo que tienen que hacer loos diseniadors para que los chinos no les copien los modelis... Tomorrow hare turismo de verdad, porque hoy solo he hecho Zona Cero (insisto, como las obras del metro, creia que me iba a encontraar a Esperanza Aguirre). TEMPERATURAA: bajando. CUENTA CORRIENTE: bajando. GANAS DE QUEDARME AQUI FOREVER: creciendo a velocidad de infarto.