Archives

Que síndrome

Buenos días:

Me encantaría saber por qué hoy, si ayer ni bebí ni bailé ni pertadeé ni el sábado tampoco, me encuentro como si me hubieran dado una paliza. Sólo encuentro dos explicaciones coherentes: mi encontronazo con los orígenes de la religión católica el sábado pasado viendo La Pasión de Cristo en casa de Claudio o bien la falta de fiesteo. Pues yo creo que va a ser una mezcla de los dos, porque a mí las religiones me ponen muy mal cuerpo y las fiestas me proporcionan una energía inaudita. Qué síndrome tengo hoy, Dior mío. Menos mal que esta semana se presenta mínimamente bien.

En efecto, el sábado fuimos a cenar Claudio y yo en plan parejita a un restorán monísimo; la idea era hacer cenas-cines, pero lo segundo se nos resistió por cinco minutos así que, ¿hay algo mejor que La Pasión para acabar una noche de resaca? ¡Noooo! Y allí que la vimos pasando casi todas las escenas (tardamos veinte minutos en verla toda), pero aún así, a mí el rollo matadero no me gustó nada; ni el rollo arameo, ni el rollo plano subjetivo de Jesús siendo arrastrado por los suelos mientras sangra por cada poro de su piel. Mal mal mal. Y encima bebiéndome un zumo de tomate. Esa noche todo eran señales demoníacas o sanguinolentas: el hámster de Claudio trepando por el techo de la jaula como si estuviera poseído, el zumo sentándome mal, el exceso de cebolla de la cena... Sin duda, el diablo estaba por allí. Cuando llegué a casa se cerró el círculo satánico: un concierto de Bebe en Tele 5. Como me encontraba en un momento híper masoquista, alternaba Bailar en la Oscuridad con el concierto de marras, a pesar de que lo segundo me daba aún más asco que los cachos de sangre arrancados de la espalda de Jesús. No sé, una especie de morbo perrofláutico me hacía cambiar de canal cada vez que Björk se ponía a cantar, y ahí me quedaba mirando con bastante asco a la diva del chándal esta. Menos mal que se me pasó la locura y me fui a la cama a leer.

Al día siguente me levanté cansada, como si me hubiera hecho la maratón de Boston con unos Manolos en los pies, y eso que apenas había caminado y ni me había movido. El síndrome again. Comí en casa de mi abuela -comprobando que mi tía abuela no oye nada y que odia a los periodistas, los desnudos femeninos, los coches y los ordenadores, ya ves tú- y me eché una mini siesta viendo El Imperio Contraataca. Insisto: me chifla, me encanta, me vuelve loca seguir viendo estas películas todos los años. Quedé con Claudio para ir al cine y para darle unas drogas que paliaran su dolor de muela y su cara de hombre elefante. Bueno, no era para tanto, simplemente parecía que tenía un caramelo gigante dentro de la boca, un caramelo de esos súper coñazo que no se disuelven en diez horas. Llegamos justitos justitos al cine a ver Ocean's Twelve.

Me da vergüenza, pero lo diré porque yo soy así de sincera, que me debo a mis lectores: no me enteré de nada. Que sí, que sabía de qué iba, muy bien, pero no me enteré de cómo se organizó el robo. Yo no sé si fue el calor de la sala, la modorra que arrastraba de la siesta o que yo sólo veía carnaza en la pantalla, pero a mí se me escapó algo. Si ya me lo dijo mi madre: "Hija, con lo tonta que tú eres no te vas a enterar". Y tenía razón, como Arakis. Pero esto es top secret, que yo soy una chica súper espabilada, a ver sino cómo adiviné el final de Seven casi a la mitad de la película! ¡Anda que no!

La tarde medio adormilada, los tres cafés más la taza de chocolate que me tomé tras la película me provocaron un ligerísimo insomnio por la noche. Fastuoso. Me conecté un rato a internet y encima ni Dior en el MSN, sólo Gilda un ratín y en seguida se fue. Me puse a buscar billetes de avión para distintos temas y distintas cosas: que si a Ámsterdam en Semana Santa, que si Paguí en febrero, que si uno para Laon la semana que viene... ¡Jó, no había manera de dormirse!

Y así estoy hoy, un poco apalizada pero con ganas de ejercicio: nada más salir de trabajar me voy a comprar los regalos navideños que me faltan, que son todos menos uno. Me he puesto las deportivas de Armand Basi -comodísimas y elegantes, no parecen ni son de hacer deporte-, un elegante y urbano bolso bandolera y vaqueros. Me he propuesto comprarlo todo en unas tres horas. Esto me sugiere un concurso y todo: ¿CONSEGUIRÁ HACER LA PATATA TODAS SUS COMPRAS DE NAVIDAD EN TRES HORAS Y SIN ACABAR COMPRÁNDOSE MIL CAPRICHOS PARA ELLA MISMA?

Los ganadores recibirán una copia autografiada de los tickets que demostrarán la velocidad y la pericia de la compradora.

TRES DÍAS: para que comiencen mis vacaciones.

SOY UN POCO MÁS FELIZ: porque me han subido un poco el sueldo.

12 Kommentare 20.12.04 10:28, Comment

Por favooooor!

Buenos días:

Pongámonos en situación: imagínense que anoche has dormido mal y poco a causa de un absurdo insomnio que desde hace dos días te tiene contenta; a pesar de ello, te levantas, te duchas, te vistes y te vas a trabajar medio muerta, pero ahí aguantando como una machota. Visualicen ese metro hasta el culo de gente, con la calefacción a 50º (en la calle había -1 cuando yo salí de casa, así que en contraste era divain) y una luce una especie de edredón, una bufanda gordísima de lana y guantes de piel. Por supuesto, hay que añadir que habrá un niño chillón a tu lado cuya madre, of course, está sorda como una tapia y no le dice nada. Fastuoso.

Supongan que llegan a su destino y en la boca del metro hay un montón de gilipollas haciendo un placaje a todos los que intentan salir, dándoles unos papelajos que no quieren aceptar porque los vas a tirar en la primera papelera que haya. Sería obvio que la temperatura sólo hubiera subido un grado en la media hora de trayecto, pero la interesada se habría quitado todas sus prendas en el interior del vagón para no cocerse y una vez en la calle aún no se las habría vuelto a poner, así que la sensación térmica debería ser maravillosa. O fastuosa, incluso.

No se imaginarán que en la oficina no hay nadie cuando llega la interesa, pero es así, así que aprovecha para recomponers un poco y gozar en la intimidad de su mala hostia. Eso sí, al poco tiempo empezarán a aparecer personas, algunas de ellas borderline, porque a mí me gustaría que alguien me explicase por qué hay alguien que no para de preguntarme hasta la puta saciedad "ESTÁS BIEN, ESTÁS BIEN, ESTÁS ENFADADA, TE DUELE ALGO, ESTÁS ACATARRADA, TIENES MALA LECHE HOY?????". ¡Joder! Adivinen quién se está conteniendo para no decirle: "Sí, lo que me pasa es que quiero que te metas la lengua por el culo, plasta, para que te calles de una puta vez". Pero una es una patata educada y ha ido a colegios públicos buenísimos en los que le han enseñado a callarse y, sobre todo, a no dar por culo a una persona que durante unas horas no quiere que una borderline le dé por saco.

Qué difíciles son algunos conceptos para algunas personas, por Dior (para ésta muchos, porque tampoco sabe lo que es el desodorante ni el detergente, conceptos realmente elementales). Paciencia tengo que tener, redior.

GRACIAS: al Fan por la sorpresita de ayer, pero es que hoy no estoy de humor para contarla!

ENCIMA: no tengo casi nada que hacer y no puedo fingir que trabajo para que me dejen en paz. GRRR

17 Kommentare 21.12.04 11:46, Comment

Marichino para seis

Buenas tardes:

Veo que soy la primera en actualizar aunque sean las cuatro de la tarde. Fastuoso.

Antes de empezar, he de decir que hoy me he comportado con una inteligencia suprema, dado que he escogido un par de zapatos que abriga tanto como unas sandalias para uno de los días más fríos del año. Vamos, que esto parece Siberia y yo con un calzado totalmente abierto y que cala, que está gafado y sólo me pongo cuando hay catástrofes naturales como lluvias torrenciales (ejemplo: la manifestación del 12-M).

Ya entro en liza. Pues sí, después de unos 759 mails, anoche quedamos a cenar unos cuantos en un restorán que es lo más en Madrid, tanto en interiorismo como en calidad gastronómica. Un must go, diría Farala. Bueno, pues los asistentes a este acontecimiento social fuimos, aparte de una servidora de ustedes, Claudio, Supervago, Rul Caniche, Iko y el antes citado Farala, que yo creo que se va acostumbrando ya al calorazo que hace estos días en Madrid. El sitio en cuestión era, como habrán adivinado por el título de esta entrada, el Marichino de Chueca, que quizás no tenga ninguna diferencia con cualquier restaurante de igual nacionalidad de Madrid en la oferta alimenticia y decoración, salvo el ambiente, que es mayoritariamente gay. Los precios fueron lo que más nos atrajo a este lugar, dado que en estas fechas tan señaladas yo tengo las tarjetas de crédito y mi cuentecita del banco suplicándome que las deje en paz hasta abril. Y la verdad es que nos salió súper económico.

Pedimos un menú para seis y unas sangrías. En unos instantes, no paraban de aparecer camareros y camareras cargados de platos, todos para nuestra mesa. Aquello era un agobio, porque muchos ni siquiera sabíamos lo que eran (¿familia feliz? ¿pollo con limón? ¿ternera con setas? ¿buñuelos de viento?) y llegaban uno detrás de otro sin descanso, hasta que el que debía ser el maître dijo que era el último. ¡UFFF, ya podíamos respirar! Estaba todo súper abundante, no diría que rico rico, pero sí lo suficiente como para que arrasáramos bastante bien con todo, hasta Claudio, que venía con una muela recién sacada. Al terminar nos trajeron una botella de licor de flores que estaba suavecísimo, y nos dejaron la botella ahí de recuerdo y todo, lo que hizo que algunos nos bebiéramos un par de chupitos más. Siguiendo la línea cleptómana del viernes, tengo en mi haber un vasito chino que albergó licor de flower power.

La conversación fue de lo más ameno, aunque le dimos muchas vueltas al tema del forúnculo de alguien y a los guantes con pelo que me regalaron el otro día dada mi privilegiada posición de periodista modista. Sí sí, son unas manoplas peludas, como si fueran las manos de Chewakka, incomodísimas para la vida pero que dan un juego que da gusto. Farala y Claudio hasta brindaron cogiendo las copas con mis excelsas manoplas.

Quedamos con Páquin en el Nike, que estaba allí con un amigo, y nos intentó envenenar con un mejunje mexicano que llevaba en una petaquita. Puaj, qué cosa más mala y más alcohólica. Allí hicimos un poco el ridículo con un camarero muy extraño al cual Farala llamaba "jefe", y yo tuve una experiencia muy extraña al salir del baño: de repente, se me pegó un chico que no sé qué me dijo de mis gafas y de mi pelo (bueno, esto me pasa a menudo) y de que llevaba ortodoncia -que la llevaba, doy fe- y que quería conocer a un amigo mío monísimo con el que me había visto antes (ajá, por el interés te quiero, Patata). ¿Adivinan quién era el amigo? El único harto improbable para él, Rul. Pues nada, allí me llevó agarradita hasta la puerta, donde me esperaban los demás para irnos, saludó y se fue. Creo recordar que se llamaba Manu, y algo así como que al presentarse yo le dije que también me llamaba Manu. Muy bien, qué lucimiento mío!!

Para rizar el rizo de mi economía doméstica, me fui en taxi porque me quedé sin metro. Fastuoso. A este paso voy a regalar a mis allegados un tanga fabricado por mí con los guantes peludos (algunos saben de qué hablo...). Olvidaba mencionar que no me ha tocado nada en la Lotería de Navidad, ni un mísero reintegro. Pero no estoy nada decepcionada porque yo no creo ni en la lotería, ni en la ONCE ni en estos juegos de azahar. Como a mí nunca me ha tocado ni me tocará, no lo veo nada plausible, por lo tanto no creo en ello; me pasa como con dios, que como no lo acabo de ver, no creo en ello. Mujer de poca fe, dirán. Pues sí, bien poca, bien poca.

PARTY ANIMAL: is back again! Y me encuentro mucho mejor, oye.

A VER HOY: a ver, a ver...

DEBERÍA: hacer alguna lista de estas de fin de año, no? Ays, qué supervaga me siento! No prometo nada.

12 Kommentare 22.12.04 16:41, Comment

Una pilingui, una perdida

Buenos días:

Aquí me encuentro a punto de pulverizar mi propio récord de salidas en dias labo labo laborales acostándome a las mil y bebiendo. Entro en el Guiness si esta noche acabo en un karaoke cantando "Hazme el amor, tócame un poquito un poquito el higo" con música de Pimpinela. De cualquier forma, me conformo con llegar viva a la cena que tengo esta noche con la gente de la Facultad y con ir al gimnasio, ya que no sé yo cómo tendré mi cuerpo serrano en unas horas. Claudio ahora duerme plácidamente en su casita, que muy amablemente me ha cedido esta noche para tener que madrugar menos, mientrs yo estoy aquí dando el callo. Yo no sé, a mí esto del salir o me mata o me hace más fuerte.

Y nada, que esto de cerrar el Ocho y Medio un miércoles (pero acabó mucho antes que los viernes, no se me piensen que estoy tan loca) me ha dejado agotadita pero llena de nuevas ideas. Por ejemplo, en cuanto acabe unas cositas que tengo que redactar y empiecen oficialmente mis vacaciones navideñas, haré un Top 2004, que ya me está dando mucha envidia toda esta gente venga a hacer listas y yo aquí. Claro, que con esta memoria pez que tengo ni me acuerdo de los discos que he escuchado ni de las pelis que he visto y casi diría yo que ni de los conciertos en los que me he personado, por lo que mi lista será diferente. Muy diferente.

Lo dicho, que en breve actualizo, con su listita y todo.

HAZME EL AMOOOOR: tócame un poquito, un poquito el higo.

POR FAVOR: esa canción que se vaya ya de mi cabeza, no puedo vivir así!!

14 Kommentare 23.12.04 10:48, Comment

Top Palabros

Buenas tardes:

Lo prometido es deuda y, además de dedicarme a usar frases hechas sin sentido, he elaborado uno de los Tops que iré publicando paulatimante. El primero lo empezamos a perfilar ayer, pero le he dado yo el empujón definitivo. Se trata del primer Top Palabros 2004, un topten que analiza una serie de palabras que han sido importantes en mi vida y mucha gente de la que hay a mi alrededor a lo largo de este año. ¿Por qué importantes? Pues porque nos han hecho mucha gracia, o bien nos han horrorizado, o bien porque surgieron en un contexto de mucha mucha risa... Por una cosa o por otra, estas palabras las hemos usado hasta la saciedad y muchas de ellas recuerdan a situaciones, momentos y experiencias que hemos ido acumulando (y contando) en este 2004. Comencemos:

TOP PALABROS 2004

10. Higo. Pues sí, me veía en la obligación de incluir esta palabra porque, si bien de momento sólo me ha acompañado una noche, tengo el presentimiento de que va a estar en mi vocabulario por un tiempo bastante largo.

9. Cinéfilo. Esta palabra no debería tener ningún misterio ni ninguna gracia, pero si la utilizas como te sale del higo y la pones en cualquier contexto, puede dar hasta ganas de llorar. Ejemplo: "Uno de los últimos éxitos cinéfilos". Con esta perla se ve el error: cinéfilo no es lo mismo que cinematográfico, por lo tanto, no se pueden intercambiar. Pues después de un año y pico intentándolo, aún no he conseguido que una de mis compañeras de labor lo entienda. Es que ni aunque se lo grabe a fuego en un brazo. Yo sé que a Supervago le encanta esta palabra.

8. ¡Callarse!. Es Mynerva quien utiliza esta exclamación continuamente, y más cuando quiere hacerse escuchar. En efecto, el imperativo está mal (debería ser "callaos"), pero siendo ella se lo perdonamos todos y además nos encanta que nos lo diga, al menos a mí.

7. Barca. ¿Qué tiene de emocionante una embarcación? Nada, pero sí tiene mucha emoción cuando se utiliza como sinónimo de la frase "estoy híper cachonda". A mí me encanta, me parece tan gráfico eso de decir "ufff, voy en barca cuando veo a Brad Pitt", que creo que merece un hueco en este topten. Hubo un viaje a Logroño en el que no usamos prácticamente otra expresión que la de "voy en barca".

6. Punto. No sé a vosotros, pero a mí me parece de un hortera y de un reviejo terrible el utilizar la expresión "esto tiene punto". Para esto mejor usa el socorrido guay, que es como muy naïf y no te hace parecer una vieja sacada directamente de 1992. Hay muchas personas en mi oficina que creen que es una forma de hablar súper de moda, y ahí los tienes todo el día con el punto -o puntito también, es la versión más buenrollista- en la boca.

5. Rollo. Pues prácticamente igual que la anterior, la misma macarrada. "Esto tiene rollo". ¿Qué tiene, un rollo de papel higiénico? ¿De carne? También tiene la versión disminuida, "rollito". Qué espanto.

4. Fastuoso. No podía hacer una lista sin una palabra de Nicky, ese hombre que tú ves ahí. Hacía tiempo, desde los últimos tiempos de Con T de Tarde prácticamente, que no veía a alguien inventarse tantas palabras increíbles (egocentrista...) o mejor, utilizarlas tan mal tan mal tan mal que no sabes si reír o llorar. Fastuoso, como bien sabemos, no significa lo mismo que "flagrante", "fatal", "increíble" o "fantástico", pero ella (él) lo utiliza a placer como un comodín. Todo es fastuoso, todo da lo mismo. A mí, en realidad, me parece fastuoso que lo utilice como le salga del higo.

3. Alternar. Otra palabra sin gracia aparente... si tienes más de setenta años. El otro día otra compañera (mi oficina es una fastuosa mina de palabras) me dijo que dónde me iba a alternar esa noche. Yo lo primero que pensé fue: "puta tu madre", por aquello de las chicas de alterne, pero resultó que no, que con eso quería decir que "por dónde iba a salir esa noche". Vale, sé que la palabra está bien utilizada, gramatical y semánticamente y lo que quieras, pero está fuera de contexto: el contexto es dos personas de 24 a 35 años en 2004 en Madrid. Ahí es donde sobra lo del alternar. Sé que a Supervago también le fascina esta palabra.

2. Panoja. No podía hacer esta lista sin citar algo de Puntualísimo. En realidad, podría haber hecho un topten o toptwenty sólo con palabras de esta canción, pero me he tenido que limitar sólo a una. "Panoja" nos ha traído muchos quebraderos de cabeza respecto a su significado: que si dinero, que si mazorca de maíz... He recurrido a un prestigiosísimo diccionario y he hallado esto:
"Racimo de uvas o de otra fruta: panoja de plátanos. Conjunto de tres o más boquerones u otros pescados pequeños, que se fríen pegados por las colas.".

Bien, entonces, partiendo de estas definiciones, ¿qué panoja era esa que Isabel arrebató a la pobre Loreto? En vista de que esto no nos aclara mucho, nosotros utilizamos la palabra como Nicky fastuoso, y el viaje a Lovaina fue testigo de ello: que si pásame la panoja esta, qué rica sabe la panoja, un bocadillo de panoja, qué panoja de catarro... Impagable. Hasta Laon acabó diciendo panoja todo el rato.

1. Tanga. Sí, definitivamente, ésta es la palabra que podría dar nombre a mi 2004, y al de muchas personas que hay a mi alrededor:
Claudio, Supervago, Farala, Iko... Todos con tanga. Sí, y es que esta palabra representa un poco el espíritu festivo que nos ha caracterizado durante este año, además de dar más juego que nada en este mundo. Por ejemplo, "tanga" encaja en casi cualquier canción del mundo o en casi cualquier título de película. ¿Acaso no suena divinamente El tanga en el fuego? Y así en muchos contextos, porque es la palabra perfecta que va con todo, como unos buenos zapatos negros. "Tanga" vino a nosotros por casualidad, es una historia muy larga y muy divertida... ahora, porque en su día fue todo un drama. Tangas en el suelo, bailo alrededor. Larga vida al tanga.

17 Kommentare 23.12.04 15:59, Comment

Pularda

Buenas tardes (y feliz Navidad, que ya se me olvidaba):


AAAAAY, qué llena estoy, veo comida por todas partes, turrones, mazapanes, polvorones, botellas de cava barato, bandejas de canapés y cestas del pan con forma de pato. ¡Baaasta ya! No, no vengo de una presentación de esas que voy yo, sino que acabo de llegar de la comida de Navidad en casa de mi abuela... cuando doce horas antes me estaba metiendo entre pecho y espalda la cena de Nochebuena. ¡NO NO NO y NO! En España lo hacemos mal: no te puedes pegar una cena como para un regimiento de soldados hambrientos y luego una comida que ni las bodas de Canaan. Eso no puede ser sano, porque encima los alimentos que compartimos no son precisamente hojas de lechuga con limón y pudding de aire: anoche cené pavo con salsa de naranja más mil acompañamientos, y hoy la pularda.


Pero, ¿qué es la pularda? Es como un pavo pero más pequeño y se supone que más sabroso (es decir, más grasiento). Bueno, por lo que he encontrado en google, es una gallina más gorda y con un nombre más feo. Pues eso he comido hoy regado con una salsurri y con el relleno al lado, que se componía de un sinfín de delicias animales y vegetales sabiamente condimentado con una deliciosa grasa. Sonará asqueroso, pero creedme, estaba para ponerle un piso, que mi abuela cocina como los ángeles. Lo único es que, con tanta delicia, me pienso alimentar hasta Nochevieja de té rojo, palabra de Dior, que el otro día alguien (que no ve muy bien, me parece a mí) me dijo que estoy más delgada y me gusta pensar que es verdad. AAAAY, las putas pulardas... ¿han entrado ya las putas pulardas? Sí, derechitas a mis hermosas nalgas.


Y dentro de doce horas estaré levantándome porque un avión de la peor aerolínea que tiene España, Air Europa, me lleva a Barcelona. Me parece que me voy a enterar perfectamente de los efectos de la ola de frío en mi cuerpo cuando salga de mi casa a las 7,30 de la mañana, siendo noche cerrada y cargada de regalitos para Laon. En fin, que una acude a la llamada del amor llueva o truene. O una masa de frío polar pueda matarme como a un chinche.


El día 30 vuelvo a mi hogar familiar... acompañada de Laon que va a pasar su primera Nochevieja conmigo. A mí la Navidad me da más bien igual, por aquello de mi ateísmo, pero el fin de año, por aquello de que es un hecho verídico, contrastado y demostrable, me hace mucha ilusión celebrarlo, y más con mi propio novio. Así que nada, espero ese día toda emocionada, y agradecida, por el esfuerzo que ha hecho viniendo.


Eso sí, me parece que se lo voy a agradecer con una amigdalitis, porque llevo toda la tarde con un sospechoso dolor de garganta que no va en disminución. ¿Me estará castigando Dior por estas semanas sin descanso? Pues yo creo que no me merezco este castigo, porque mis salidas eran por el bien de la humanidad y por mantener el equilibrio del universo. ¿Y así se me agradece? Muy bien, sus vais a cagar, en cuanto empiece otra vez la actividad festiva, aquí va a arder Troya. Bueno, en realidad, me conformo con no arder yo de fiebre. Quiero pensar que todo esto es culpa de la pularda.


ME VOY: a ver Eduardo Manostijeras.


ESTA SEMANA: hago mi último topten, que lo estoy meditando


FELIZ NAVIDAD: a todo el mundo.

11 Kommentare 25.12.04 19:08, Comment

Mode Party Animal Off

Buenas tardes:



Vaya, parece que no he cumplido nada mi promesa a la Virgen de Regla de actualizar todos los días durante mis vacaciones... Tengo una excusa bastante fastuosa: el ordenador de Laon no me dejaba abrir 20six hasta hoy, y claro, tampoco me iba a bajar a un cybercafé teniendo aquí una estupenda línea LSD. Pero bueno, lo importante es que ya estoy aquí, con dos Ducados, y actualizando. Para no agobiar al personal haré dos entradas: ésta en plan "querido diario" y otra de mi last lista del año, como ya había anunciado.



Mi llegada a Barcelona estuvo a puntito a puntito de frustrarse por culpa de una navajita del Coronel Tapiocca. En efecto, yo llevaba un precioso set de aventuras en la selva para el hermano de Laon como regalo navideño (no tiene 12 años, es que le gustan estas cosas), que incluía una navajita multiusos de esas que nunca utiliza nadie, pero que mola tener en casa. Mi vuelo salía a las 9.05 de la mañana, así que háganse una idea de la hora a la que estaba en el aeropuerto facturando: MUY tempranito. Facturé una bolsa con ropas y cosas que no se rompen y otra que no pesaba nada me la dejé para llevar en la cabina con todos los presentes. Después de media hora esperando para pasar el arco de seguridad, totalmente ignorante de la suerte que me esperaba, un segurata híperborde me detiene y me dice que no me deja pasar:



SEGURATA: Señora, lleva usted una navaja.



PATATA: ¿Cómooooo? ¿Una navaja? Eso es imposible.



S: Sí, una navajita suiza o algo así. No le puedo dejar pasar, así que váyase a facturar esto o no embarca.



P: (Dioorrrrr, la mierda de la navajita, ya no me acordaba) ¿Y no me la pueden cuidar las azafatas durante el vuelo y me la dan al llegar a Barcelona? Si total, no me va a hacer falta en todo el trayecto.



S: Mire, o factura o no entra. Punto.



¡NOOOOO! Me quedaban diez minutos para embarcar y la maletita que contenía la peligrosísima navaja carecía de candado así que podía hacer dos cosas: o tirar la navaja a una papelera o facturar la maleta arriesgándome a que no llegue ni uno solo de los regalos que llevaba para Laon. En fin, a por todas: facturo. Me pasé todo el vuelo rezándole a la Virgen del Rocío y a Carmina para que no me lo robaran todo, y funcionó, porque llegaron todas mis pertenencias, incluída el arma asesina con la que obsequié al hermano de Laon.



Y nada, el resto de mi estancia muy tranquilita, durmiendo doce horas cada día y descansando mucho. Esto debería ser algo muy positivo, y lo es, pero creo que me está haciendo daño a la salud y todo. Hoy me he levantado con un herpes en un labio (bucal) y la garganta medio chunga, y eso que no he bebido, alternado ni ido con más hombres que no sean el mío. Esto es una demostración empírica de que yo me pongo malita cuando no me emborracho, porque sino que alguien me explique todo esto. Un dramón.



Ayer hice algo que nunca había hecho por temor a que se me despintaran las uñas, pero no resultó tan fatal como pensaba. Se trata de jugar a los bolos. Qué imagen tan rara y tan poco vista, yo en una pista de bolos, con mis medias de leopardo y mis modelitos, meneando ese bolón para derribar las piececitas aquellas. Curiosísimo. He de decir que me lo pasé muy bien, pero que jugué fatal. Con mi escasa fuerza, la bola no derribaba los bolos, sino que más bien les pedía amablemente que se tumbaran, con lo que no tiraba ninguno. Pero vamos, que yo estoy muy orgullosa del trabajo hecho, tengo agujetas y todo (en sitios de lo más insospechado) y no sé si repetiré, pero necesito aprender. Bueno, a lo mejor antes de aprender a jugar a los bolos debería solucionar otras carencias, como el no saber cocinar ni jugar al mus, pero ya veremos cómo se desarrolla mi vida.



MAÑANA: Nos vamos Laon y yo juntitos a Madrid, algo verdaderamente inédito.



PROCURARÉ: no llevar navajitas ni aerosoles ni lanzallamas encima. Qué infortunio!

15 Kommentare 29.12.04 17:09, Comment