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Yo soy fan de la fan
Buenos días:
Supervago se me ha adelantado con la entrada en referencia al día de ayer, aunque no ha cumplido la norma que yo implanté ayer que implicaba titular todas las entradas de hoy "Yo soy fan de la fan". Espero que alguien me haga caso! Lo cierto es que anoche fue una noche muy especia y, sobre todo, inesperada. Vayamos por partes.
A las 20,30 quedé con Rul en la puerta de Morocco, después de que organizáramos una quedada quinceañera comment a comment. También medio quedé con V. vía mail, o sea que esto ya sí que era un meeting en toda regla. Madre mía, y con lo que me habré reído yo toda la vida de esos frikis que quedaban de los chats! Me encontré con Supervago, Mynerva y Farala (qué simpático, no sé si le molestará que le siga llamando por el nombre de la colonia, pero creo que no podría llamarle de otra manera) a pocos metros de Morocco, y desde allí ya nos pusimos a buscar a Rul. ¡Qué vergüenza, qué vergüenza! ¿Será él? Y si no es él, ¡qué palo! Cuando ya se me pasó la tontería Mynerva y yo nos encaminamos y sí, el chico de la barba era Rul. ¡Qué majooo! Allí aguantó como un jabato toda la noche con nosotros, y hasta nos quería invitar a una cerveza pero no le dejamos. Qué hallazgo, esto del blog da muy buenos frutos.
Entramos a la sala -Farala se fue a casita, hasta otro día- y allí charlamos como si nos conociéramos de toda la vida. Como el sitio se llenó bastante y ya nos quedábamos sin sitio, nos pusimos en primera fila casi por necesidad, aunque yo acabé agradeciéndolo increíblemente. Salió la banda, salió Miqui y... empezó uno de los mejores conciertos que he presenciado en los últimos tiempos. No me arrepentí lo suficiente por no haberme aprendido todas las canciones para el momento, pero es que últimamente estoy en huelga auditiva y no escucho nada. De cualquier forma, acabé bailando y me encontré sonriendo con casi todas las canciones. Fue un concierto... positivo. Te incitaba a estar feliz y reconciliarte con el mundo, al menos es la sensación que a mí me dejó. Miqui Puig es un showman, no en plan Genís, sino en plan crooner superelegante. Qué presencia, que savoir faire, qué todo. Pero bueno, no fue necesario que nosotros nos rasgáramos las vestiduras -exteriormente- porque para ello ya estaba la FAN, una chiflada que bailaba como una posesa y que hacía fotos a Miqui todo el rato. Hacía todo tipo de piruetas y cabriolas (yo me juré que, como me tocase, me querellaba contra ella) y se sabía las canciones de memoria. Era una fan-fan, como las de los Beatles y El Canto del Loco, así que yo decidí que también me hacía fan de la fan.
Acabó el concierto y empezó la búsqueda de V., que nos tenía intrigadísimo. Desde que entramos por la puerta, veíamos su cara en todas partes, hasta en la señora de la limpieza, y fue Rul quien lo localizó al lado de una columna. ¡Otro hallazgo! También fue un encuentro emotivo, todos bloggers, todos cerquísima (a seis grados de separación). V. también acababa de conocer a otro blogger, Artcoholic (ooops, no tengo el link aquí), así que más o menos cerramos el círculo. V. es EN CAN TA DOR, estaba emocionadísimo -como nosotros- con el encuentro, y hasta nos hizo fotos! Aquí es cuando mi faceta periodística no sale, porque nunca voy armada de mi camarita cuando la necesito.
Y entonces empezó El Ángel Exterminador: ya no había manera de moverse de Morocco. Estaba uno de mis entrevistados misteriosos (llamémosle... N) y fui a saludarle y a decirle que sus fotos promocionales son una maravilla y que la otra entrevistada y él están guapísimos y como una parejita de veinteañeros. N me dijo "qué pasa, que para estar guapo hay que tener veinte años?", a lo cual yo respondí algo así como "a ver, si yo tengo ventipocos digo yo que me parecerá que se está guapo a esta edad". Pero es verídico, todo el que vea esas fotos estará de acuerdo en el teenagerismo que experimentan en ellas los protagonistas. De repente V. me agarró de un brazo, me dio un vaso de tubo y me puso al lado de Miqui Puig para hacerme una foto. Ahí es cuando el comenté al Sr. Puig mi incondicionalidad desde esa noche, algo que espero extender cual si palabra de Dios fuera entre mis amigos, que deberán escuchar ese disco y hacerse fans como yo. A Artemisa, por ejemplo, le va a encantar.
V., N y su troupe se iban a ir a cenar, pero de allí no se movía nadie, así que allí seguíamos todos mientras mi hora de dormir se perdía entre las paredes de Morocco -el primer sitio en el que salí por la noche cuando era aún más criaja-. Finalmente, recogimos y nos fuimos Supervago, Rul, Mynerva y yo a casita (qué suerte Rul que vive al lado de mi oficina, le voy a cambiar la casa).
QUÉ GRANDES HALLAZGOS: V. y Rul, grandes grandes. También me hago fan de ambos.
QUÉ GRAN CONCIERTO: El de Miqui Puig, estoy deseando ir al siguiente, pero como fan de la fan, bailando como una loca (al fin y al cabo él nos quiere ver bailando).
QUÉ GRAN CANSANCIO: El que tengo yo hoy y que no voy a dejar de tener nunca, porque esta noche tengo que ir a una movida en La Casa Encendida. ¿Algún voluntario/a para acompañarme?
QUÉ GRAN DESPISTE: Por no haber llamado a Laon, pobrecín. Ya sabes que cuando salgo ni oigo el móvil!
ANÍMATE: A Supervago.
MEJÓRATE: A GILDA , que la pobre lleva unas semanas infernales. Te mereces unas buenas vacaciones en calma curándose de todo.
Eau de Sobac
Buenas tardes:
Hoy han venido a poner unas estanterías a mi oficina. Yo pensaba que esa tarea -ampliamente desconocida por mí- era medio fácil, por lo que me sorprendí bastante cuando vinieron tres operarios para ejecutar tan mundana labor. En cuanto vi que había que mover todos los muebles, sacar una taladradora del tamaño de un tanque y ponerse unas gafas como las de hacer autopsias en CSI, supe que no sólo era difícil, sino que era un trabajo para verdaderos genios arquitectónicos. Y es que a mí, a limpia no me gana nadie, pero a mañosa, me gana hasta Pepe Viyuela. Vamos, que para mí Bricomanía es tan ininteligible como un tratado de física cuántica.
Los operarios en cuestión, con su uniforme, sus anillos, cadenas y dientes de oro y su palillo en ristre, tardaron unas dos horas en hacer unos diez agujeros en las paredes de la oficina -levantando más polvo que el huracán Mitch- , y dejaron tres bonitas estanterías para albergar todo nuestro saber. Eso sí, la sala tenía una peste a sobaco como si hubieran estado diez tíos haciendo pesas a 40ºC. Y eso que eran las once de la mañana. En fin, que a estos señores habría que regalarles un desodorante algo más fiel, porque el suyo les jugó una muy muy mala pasada, al menos a nosotros. Y allí se fueron, dejando un reguerillo de choto que daba gusto olerlo. Nunca entenderé cómo la gente la tira para atrás antes del mediodía, de verdad, y eso que esta gente tampoco tenía que estar picando en la mina. Y esto por no destacar también el olor a Ducados -en dos horas se fundieron unos 10- que también impregnaba todo el ambiente. Pero bueno, una obra es una obra...
Esta noche, cenita tranquila con Sandy y las hermanas Gubio y a dormir plácidamente unas 20 horas seguidas, que esta semana hasta me han salido ojeras (me sorprendo porque yo no suelo tener de eso). Y mañana, si consigo localizar a Supervago que está perdido por estos mundos de dios, bailoteo en Coppelia. Pero no quiero hacer planes, que el fin de semana pasado fue totalmente espontáneo y resultó un éxito de crítica y público. Dios dirá.
SUERTE: A los Romeros esta noche en Rhumba Bar.
DÓNDE TE METES: A Supervago.
ÁNIMOS: A Claudio, que está empezando a llevar un poco mal lo de la M-40.
My disco needs me
Buenos días:
En qué estado debí amanecer ayer que hasta hoy no he tenido fuerzas de actualizar, y casi ni de moverme. Y es que, vaya estado más lamentable que tuve todo el día del señor, con unos pelos de loca, una cara de muerto y un dolor de pies que vamos, toda yo era la Pasión de Cristo, tan de moda. Hacía mucho tiempo que no salía TANTO un sábado, y éste salí como para aguantar un mes entero. Y eso que la tarde terrorista no anunciaba nada bueno (mi madre todo el rato que si no salgas, que si en un día como hoy recógete pronto, y tan pronto, a las 8,30 de la mañana).
Mientras Claudio me llamaba desde Leganés entre asustado y perplejo, yo quedaba con Supervago y Farala en el Red Bar, un antro con unos dueños simpatiquísimos que no paran de ponerte tapitas mientras te bebes unas baratas cervezas. Artemisa y yo aparecimos con el retrasillo de rigor -los coches es lo que tienen- y allí esperábamos a Claudio, que por fin había conseguido salir de Leganés sano y salvo. Como anécdota, dice que estaba esperando el autobús que le devolvería a Madrid cuando se le acercaron dos polacos borrachos. Uno llevaba una mochila y le dijo "¡Eh tranquilo, no bomba, no bomba!". La gente a veces tiene un sentido del humor que te mueres de la risa. Mientras nosotros cuatros ya llevábamos una moña considerable en el Red Bar, apareció Clod medio muerto, pero con ganas de juerga. Se duchó, acicaló su logrado Bear-look que le queda divino y hala, al turrón. Allí estuvimos los cinco departiendo y, sobre todo, Artemisa, Claudio y yo conociendo a Farala que va a resultar una de las mejores adquisiciones de la temporada. Pena que al final se rajara... Cuando ya cerraban el Red Bar nos encaminamos hacia el Coppelia. Por el camino me aparecieron unos doscientos mensajes de Logansan (más otro de Laon), con quien también llevaba quedando media tarde. Parecía que definitivamente iba a ser el Coppelia el lugar de encuentro, amenizado por Roberta Marrero y con ilustres invitados en el interior: V, Aviadordeluxe y La Prohibida, entre otros muchos.
Por fin conocí a Aviadordeluxe, que llevaba siglos leyéndole y hasta viendo su foto en prestigiosas revistas de modelnos, pero no gosé de su (imponente) presencia hasta el sábado. Qué majo, qué divertido, qué sombrero más ideal llevaba -y que me prestó unos instantes-. Logansan, tan guapo como lo recordaba cuando le conocí en la H&M Party, iba con el no menos guapo Vic, ambos una pareja encantadora y que pega mogollón. Qué pena que se retiraran, pero que aprovechen ellos que no viven a 600 km!!! V, pues tan mono como el miércoles pasado, bailando como un loco y divertidísmo. Ya comprobé que, definitivamente, es pelirrojo, porque el otro día le vi castaño. Pero una de las personas que se merecía todas las alabanzas del mundo esa noche es Roberta, que nos obsequió con una sesión que ni en los mejores tiempos del Chocho y Medio. Hubo momentos en los que me desaté y me volví totalmente loca, como las dos veces que pinchó Vive la Fête (gracias, gracias), Danger Danger o, lo mejor, ese colofón Your Disco Needs You. Mis recién estrenados zapatos quedaron para el arrastre porque gasté más suela que la pánfila de Flashdance (cuyo visionado me influyó definitivamente en el desarrollo de la noche).
Sin duda, una de las personas que más se soltó su melenita de Amelie fue Artemisa, a quien hacía centurias que no veía en ese estado de éxtasis, moviendo la pierna moviendo el pie moviendo la tibia y el peroné. La pobre acabó muerta, pero se le notaba una satisfacción provocada por el desenfreno bailongo que la poseyó en el Coppelia. Supervago, que había empezado la noche más bien tranquilo, también alcanzó grandes cotas juerguísticas sobre todo con Vive la Fête. Seguro que después de esta noche nadie pensará que es serio. Y Claudio, qué voy a decir de él, que necesitaba más que nadie pasárselo bien aquella noche, y creo que lo consiguió con creces. Hacía muchísimo que no nos volvíamos locos refregándonos entre nosotros y contra las columnas al ritmo de Danger Danger. ¡AAAAY, qué necesarias son estas cosas!
Cuando ya nos echaron de Coppelia, nos quedamos rajando Supervago, V y yo a la salida, mientras Artemisa y Claudio se morían de sueño. Me hubiera quedando el resto del día marujeando, pero Artemisa se hubiera desmayado. Salió Roberta con una sonrisa de oreja a oreja, y no parábamos de felicitarla. Somos unos pelotas, pero el fenómeno fans es así. Y ya, cada mochuelo a su olivo.
El domingo me dolían hasta las orejas, y lo peor era oír a mi madre soltándome un rollo sobre los peligros de la noche y diciendo que a saber qué me meto para aguantar, pero me daba todo igual: my disco needs me. Espero que al volver todos de la Semana Santa esto se vuelva a repetir, y con algún blogger más que se echó de menos.
LO SIENTO: Por el que se haya leído las entradas de los otros bloggers, porque ahora vuelven a leer más o menos lo mismo con la mía. Prometo una entrada diferente mañana!
PRECIOSOS: Los zapatos que estrenaba el otro día, a los cuales apenas he hecho mención. Tengo un gusto que de verdad...
Será maravilloso viajar hasta Mallorca
Buenos días:
A pesar de que media España anda ya despeñándose por las carreteras desde el viernes pasado, yo no inicio mis vacaciones semanasantales hasta mañana por la noche. Es lo que tiene el no ser funcionaria y el que tu compañera de trabajo haya huido con la consiguiente ampliación de tus tareas diarias. Así que hasta mañana a las diez de la noche no cogeré ese avión que me depositará en Mallorca. Digo Mallorca aunque podía decir Portsmouth o Brighton, porque a partir del jueves va a empezar a hacer un tiempo espantoso por todo el levante y Baleares: lluvia, viento y, cómo no, frío. Anoche mi admirado Mario Picazo decía que lleváramos ropa de abrigo. ¡Qué bien! ¡Qué alegría! ¡Qué alborozo! Tampoco pensaba hacer topless en la playa, pero esperaba un mínimo de calorzuelo primaveral para pasear sobre la arena y coger un colorcillo agradable de ésos de: "Uy estás un poco morena. Sí, es que estuve en Palma en Semana Santa. Claro, se te nota, si ya te digo yo que morena estás muy mona. Lo sé, lo sé...". En fin, que esta conversación no tendrá lugar.
Mis fuentes institucionales me habían informado de que la Familia Real pasaría estos mismos días en Palma, por lo que yo contaba con que hubiesen adquirido la exclusiva del buen tiempo aunque fuera sólo para Baleares, pero res de res. Me queda el consuelo de que Mynerva andará por allí esos días, así que puede aprovechar para sacarnos a mi madre y a mí, hacer presentaciones de madres e ir de compraas. Se me ha ocurrido meterme en una cabina de rayos UVA para fingir que me hizo buen tiempo, pero yo con eso me pongo súper roja y con un moreno horrible en plan Nuria Bermúdez. Conclusión: qué desastre de vacaciones.
Al menos no es la primera vez que voy a Palma. De hecho, debe ser algo así como la décimoquinta, que yo con esta isla tengo una excelente relación ya desde mi más tierna infancia. Incluso durante dos veranos estuve yendo de campamento allí, pasando un mes entero en una especie de colegio mayor para niños pijos haciendo vela, montando a caballo y yendo de compras por la capital. Si es que a mí el rollo este de que te devoren los bichos en un campo lleno de barro y sin ducharte quince días no me parece un plan nada divertido. A mí me gusta más la cosa playera hortera, con sus duchas para quitarte la arena, su chiringuito para tomarte un algo y su tienda de objetos preciados. Esto es un buen plan vacacional para mí; lo demás, tontería.
A pesar de que las condiciones climatológicas serán adversísimas, espero dormir como una borrega los cuatro días, con siestas de dos horas y acostándome a las diez de la noche. Ésa es mi única aspiración. Aunque si llego a saber que iba a hacer un tiempo tan desastroso, me voy a Laundry con Supervago y me quito de tonterías.
TE LLAMARÉ MAÑANA: A Mynerva, para que quedemos en Palma.
¿QUÉ SE PUEDE HACER EN PALMA A 10 ºC Y LLOVIENDO? A Mynerva again.
Roller Girl
Buenos días:
Ayer olvidé mencionar algo muy importante que le ha sucedido a Laon estos días, aunque él mismo se encargó de recordarlo. El domingo quiso ir a patinar con su amigo Jordi (a quien por su reciente cumpleaños habían regalado unos patines en línea), y rescató sus viejos patines del fondo de un armario; cuando se montó en ellos, se rompieron en mil pedazos. Así que el lunes fue al Decathlon y se hizo con el par más nuevo, más bonito y más resistente del mercado. Y ahora está tan contento, como un niño con zapatos nuevos, y deseando irse a recorrer sobre sus ocho rueditas estos mundos de dios. Es como la simpática Roller Girl de Boogie Nights, tan rubito, tan ágil y tan mono que hasta te invita a lanzarte al mundo del patín. De hecho yo, que soy torpe como una Mrs. Bean, me voy a animar a alquilarme unos ejemplares de éstos para que juguemos a ser una parejita deportista despeñándonos por las cuestas. Espero que haya también coderas, rodilleras, muñequeras, chichoneras y armaduras para que yo me atreva a todo esto.
(Jó, echo mucho de menos a Laon, lo llevo fatal.
)
Después de este momento de tragedia, debo destacar que ayer se hizo una conexión en directo conmigo desde una radio de Barcelona. Era para que declarase, como persona de a pie que coge el metro a diario y que está tan expuesta a un ataque terrorista como el que más, cómo se vive estos días en Madrid. Y bueno, pues qué iba a contar: que la policía en los andenes tampoco es que dé excesiva seguridad (si están ahí es porque algo horrible podría pasar), que se aprecia una cierta desconfianza hacia todo ciudadano de aspecto marroquí y que lo mejor es no pensarlo porque sino no nos moveríamos de casa. Como cosa tranquilizadora, en la refriega del otro día en la Base Plus Ultra murieron sesenta irakíes; me imagino que las balas serían españolas. Qué bien, esto hace que estemos aún más seguros frente al terrorismo islámico. Gracias, Ánsar, por convertir nuestro país en un pequeño polvorín sin medios para defenderse.
VOY PARA ALLÁ!!: A Mynerva, Aslasy y Violetta99.
EQUIVÓCATE, PICAZO: Y el resto de los meteorólogos. ¡Que no llueva, please!
VOLVERÉ DESPUÉS DE LAS PROCESIONES: Al resto del mundo.
Caravana de mujeres
Buenas tardes:
Y, efectivamente, el miércoles por la noche Mamá Patata y yo aterrizamos en el Aeropuerto de Son Sant Joan exaustas pero ilusionadas por dos motivos: porque al día siguiente íbamos a conocer a toda la familia de Mynerva y porque nos acababan de regalar un trayecto de avión Madrid-Palma gracias al retraso de 45 minutos. Extrañas aerolíneas, pardiez... El tiempo, seco y con un frío moderado. Lo peor llegaría más tarde.
El jueves amanecimos tarde y vagas, llegando con el tiempo pegado al culo al buffet de desayuno, que no pudimos apreciar en toda su magnificencia. Paseíto por la playa con camiseta de manga larga y americana primaveral por encima. Bueno, no nos podemos quejar. Llamada de Mynerva: ¡a las 13,30 nos vienen a recoger Violetta, Aslasy y ella! Qué emoción, y nosotras con estos pelos, sobre todo yo. Quedamos en uno de esos extraños lugares que hay en la Playa de Palma, que es un gigante minigolf -paradójico pero real- lleno de dinosaurios de dudosa procedencia, como el que es morado y con dos cabezas. Mientras nos aproximábamos, allí nos esperaban las tres. ¡Pero si son iguales! Más que parecido físico, lo que se clavaban la una a la otra eran los gestos, la forma de hablar, la simpatía... ¡Qué monas las tres, no paraban de sonreír! Y allí se encaminó la Caravana de Mujeres hacia Palma capital para comer todas juntas.
Llegamos y dimos un paseíto por el puerto mientras las que no nos conocíamos nos íbamos conociendo: en diez minutos, era como si todas fuéramos amigas de toda la vida, y eso que Mamá Patata es totalmente ajena a estos mundos bloggers. Comimos en un restaurante una paella buenísima, y alargamos la sobremesa horas y horas. La rematamos en la cafetería del famoso Museu Es Baluard -ése cuya gala de presentación retransmitió TVE con las actuaciones estelares de Chenoa y Julio Iglesias, palabra- que pensábamos visitar, pero nos convencimos de que mejor no porque Violetta nos comentó que era un poco ful, y razón tenía. La Caravana de Mujeres seguía: nos dirigimos al hogar familiar de nuestras anfitrionas, con el que nos quedamos alucinadas, especialmente con el apartamento-habitación de Aslasy. Estaba todo decorado en plan clásico y con mucho gusto, y lleno de los cuadros que Violetta pinta cuando no está con alguna de sus millones de ocupaciones (pregunta del día: ¿Violetta dormirá?). Nos hicimos fotos y todo para recordar la visita, pero como yo no tengo fotolog y muchos ya habéis visto mi tuberculoso (de tubérculo, no de la enfermedad) en algún diario gastronómico, pues no las voy a colgar. Política de empresa.
Al poco llegó el padre de las hermanas, que venía de ver La Pasión de Melvin Gibson y me reafirmó en la idea de que no me apetece verla. Nos quedamos charlando hasta las mil, la pobre Aslasy tenía una carita de "quiero ver a mi novio" pero seguía tan mona con nosotras. Al final ya nos retiramos, Mynerva nos acercó al hotel y allí nos despedimos contentísimas por la gente tan agradable, simpática y con tan buen trato que acabábamos de conocer (y que ya conocía, ejem).
CONCLUSIONES DEL DÍA:
- Que aún existen las familias felices.
- Que esas familias son EN CAN TA DO RAS.
- Que aún me sigo sorprendiendo con los milagros de la internet.
- Que se tienen más cosas en común con la gente más inesperada que con la gente que muchas veces tienes al lado.
- Que en Palma los guiris siguen llevando sandalias con calcetines aunque esté lloviendo, como me pasó esta Semana Santa.
El resto de los días transcurrió en calma, durmiendo doce horas -creo que buena falta me hacía-, disfrutando del hotel -que resultó ser un chollazo y pasando más frío que el perro de un afilador, que hay que ver el frío que puede llegar a hacer en estos sitios donde se supone que nunca hace. El sábado volvimos a quedar con Mynerva en Palma y nos llevó a un sitio súper típico donde nos comimos una ensaimada (individual) deliciosa y recién hecha. MMM!! Otro día elaboraré un top ten guiris que se me ha ido ocurriendo estos días. Año tras año, playa hortera tras playa hortera, sigo encontrando cosas que antes desconocía. Me alegro de que mi capacidad de asombro no se vea mermada por muchas camisas hawaianas que se crucen en mi camino.
ESTÁIS INVITADOS! A toda la familia de Mynerva, en cuanto vengan a Madrid!!
NO PODRÉ: Poner comments esta semana en casi ningún blog porque tengo mucho mucho mucho trabajo. Me parece que esto de trabajar por dos personas no es lo mío. Y sin aumento de sueldo! Creo que fregando escaleras ganaría más pasta.
EN CUANTO PUEDA: Colgaré unas fotos de mis zapatos nuevos, pero las tengo que cambiar de tamaño que son casi DIN-A 4 (yo qué sé de tamaños de pantalla???!!!).
Estos zapatos os salvarán
Buenos días:
Como ya anuncié, he aquí los zapatos preciosísimos que me compré hace un par de semanas y que estrené la larguísima noche del Coppelia cuando hubo aquel encuentro blogger medio inesperado. Admirad la belleza:
¡COMPRÉ ESTOS ZAPATOS PARA SALVAROS, PECADORES! Este sublime par ha venido a redimir todas aquellas sandalias con calcetines, botas de agua por dentro de los pantalones del chándal, náuticos con minifalda, zapatillas de esparto a todas horas, plataformas con vaqueros y camperas con pantalones de montar a caballo. ¡Con estas joyas se vuelve al equilibrio universal! Así que, mundo ignorante, ya puedes lucir tus peores calzados que yo compensaré con mis adquisiciones.
Y, después de esta orgía zapatil -yo misma me emociono cuando hablo de mis chiquitines-, he de mencionar otro exceso comprístico que tuvo lugar ayer en mi VISA. Había quedado con I en el Pepe Botella para hacerle una foto y, como llegué muy pronto, me metí en una tienda a "echar un vistazo". Y tanto lo eché, que cuando me quise dar cuenta ya iba cargada de camisetas y faldas de un precio prohibitivo y que no me quedaban necesariamente bien. ¡Pero eran taaaan bonitas! Así que, me armé de valor, solté tres y me llevé una única camiseta. Temblorosa, llegué a la caja intentando que algún fenómeno de la naturaleza me impidiera llevármela:
- Perdone, ¿tienen una talla menos de esto? (pregunté yo con la esperanza de que no la hubiera y, como me quedaba un poco grande, no me la llevaría).
- No, ésta es la más pequeña.
- ... (pensamiento: tengo la talla más pequeña, tengo la talla más pequeña). ¡Compro!
Y así es cómo esta linda camiseta se quedó para siempre en mi armario. Inmediatamente, llamé a mi madre, a Claudio y a Laon para que me dijeran que había hecho bien, porque en mi fuero interno sabía que era un despilfarro innecesario. Pero bueno, para algo trabajo, digo yo, y en qué mejor gastarse los dineros que en diseño, y encima diseño español, y encima diseño español joven. Vamos, que si no fuera por mi cuerpo la economía de la nación se iba al peo. No sólo os redimo de vuestros pecados sino que España funciona gracias a mí. Soy una santa.
Hice la foto a I y conocí a su nuevo compañero de trabajo, R, que era un chico súper guapo y muy estiloso que me cayó genial. También le hice una foto. Y allí me quedé como una hora en Pepe Botella de pie, sin tomar nada porque según yo me iba ya, rajando y rajando sin parar. Me hizo mucha gracia que I dijera que yo soy como un duendecillo, por mi tamaño, mi pelo tieso y por mis medias verdes. Curiosa comparanza. Luego Laon me dijo que también me parezco a una Campanilla que aparece en un tebeo raro que tiene de Peter Pan, en el que el hada es morena y con el culo gordo (caderas sensuales, diría yo). Más curiosa comparanza, añado yo.
Y hoy Claudio y yo vamos a Juan x Dios! a darle dinero para que nos corte un milímetro de pelo. Y es que ya se lo decía yo ayer a R e I, que ser moderno te sale por un ojo de la cara. Después del peluqueo, una extraña fiesta de rico patrocinador. Más noticias, mañana.
¿QUÉ TE HAN PARECIDO? A Zäpp, que estaba impacientito, el pobre.
QUÉ POCO! Nos queda para vernos, Laon!