Resoluciones

Buenos días:

Si hay algo que me caracteriza es que no suelo cumplir más de dos semanas ninguna de las cosas que me propongo, sobre todo cuando se refieren a mí misma. De ahí que este Año Nuevo me haya planteado unas resoluciones sencillas y que no implican ninguna frustración cuando compruebe que no les he hecho ni caso. Es un planteamiento bastante Homer Simpson, pero que a mí me funciona.

Así que, aquí están mis propósitos para 2009, que traslado aquí un poco tarde porque anoche mismo volví de Madrid, y 20six ha decidido que no se carga con el Firefox, lo único que tengo en mi resucitado portátil. Ahí van:

- Llevar más tacones de los que pueda soportar.

- Maquillarme más a menudo.

- Ducharme antes de las 5 cada día.

- Beber más alcohol.

- No hacer el mal ni matar gente.

En fin, creo que con estas resoluciones, mi 2009 no puede sino ser maravilloso.

Y anoche, tal y como decía, volví de Madrid. Yo soy una de esas millones de afectadas por los retrasos de Iberia, aunque sólo sufrí una hora. Eso sí, la incertidumbre, las dudas y el coñazo de los días anteriores decidiendo si me iba en un AVE pagando lo que fuera o si quemaba la T4 o no, no me los paga nadie. Al menos no me perdieron mi equipaje porque me metí en la cabina con tres pedazos de bultos que no me arrebataron de las manos dada la situación pelín tensa que se está viviendo.

Así que aquí estoy sana, salva y un tanto congelada en carbonita dada la ola de frío que nos asola. Esta tarde bajamos a comprar otro radiador por la gloria de mi madre.

AHORA: a ponerse las pilas, que llevo un retraso de trabajo un tanto alarmante.

9 Comments 7.1.09 08:55, comment

Llorando vengo

Buenas noches: Llorando vengo de risa, después de una gran noche ceremonial de la cena anual de los compañeros de facultad que nunca nos hicimos orla pero que no sólo mantenemos la buena amistad, sino las buenas costumbres. ¿Quién quiere una foto con un birrete lleno de la caspa de otros a cambio de tener noches como ésta? Puede que mi rimmel haya llegado más corrido que nunca, pero ha merecido la pena. El punto negativo lo ha puesto el taxista apestoso y odoroso que me ha traído a casa. Además, debía tener un GPS de 1987 porque no conocía el puente de María de Molina ni sus aledaños, y se ha perdido en repetidas ocasiones. Ello me ha ocasionado la terrible molestia de pasar más minutos dentro de esa repugnante cabina, mezcla de pies y de no haberse duchado en varios días. ¿Un cliente no debería pedir la hoja de reclamaciones ante ascos así? Es como cuando ayer una cerda en una tienda de Movistar me clavaba una infinidad de euros por el modem USB que me permite actualizar este blog pero que hacía dos días que se tenía que haber lavado el pelo y cuyo sarro dental era de color anaranjado. Esto no es una exageración, lo vi con mis propios ojos. Imagino que debe ser una putada trabajar un domingo, yo los suelo trabajar todos, pero no tengo una costra de sarro en mis dientes y mi pelo no incita a freír patatas en él. Se están perdiendo las formas, y la próxima vez que me atienda una persona tan sucia a dios pongo por testigo que pido una hoja de reclamaciones. No me parece ni medio normal que en el siglo XXI la gente desconozca cosas como la ducha, el cepillo de dientes o el cambiarse los calcetines. Hace tiempo un amigo de fuera me decía que alucinaba con lo mal que olía el metro de Madrid a primera hora... Pues no sabe él a lo que huele a última... VOY A QUEMAR: toda la ropa que llevo puesta.

3 Comments 30.12.08 02:31, comment

Empezamos con los balances

Buenas noches: Llega el momento de hacer balance de 2008, el año más ominoso en cuanto a actualizaciones de blog, una verdadera vergüenza que ya casi merece que me deje de acreditar como 'bloggera' por los sitios y empiece a llamarme 'persona casi sin blog'. Pero bueno, en una noche bastante absurda y aburrida de Navidad, con un poco de bajona festiva, aprovecho para recordar un año que ha tenido de todo, muy bueno, muy malo y muy regular. Hay que ver lo mucho que dan de sí 365 días, aunque en realidad mientras escribo esto han pasado sólo 359. ¿Sucederá en esos 6 días que faltan aquello que cambiará mi vida definitivamente y que convertirá a 2008 en EL AÑO? No tiene pinta, pero yo ya me creo cualquier cosa... Unas de cal 1. He conseguido trabajo, trabajos para ser exactos. 2. Han nacido unos cuantos bebés a mi alrededor (deseados, quiero decir) y están otros cuantos por nacer (tan deseados o más como los anteriores). 3. He acudido a diversas bodas felices y esperadas. 4. He viajado bastante, por trabajo y por vacaciones: Cerdeña, Berlín, Fuerteventura, Croacia, Nueva York (viaje que me devolvió bastante las ganas de vivir después del estrés del año), París (dos veces) y unas diez o doce veces a Madrid. ¿Me estaré dejando algo? Quizás una visita relámpago a Bilbao, otra por trabajo a Valladolid y poco más. 5. Me ha crecido muchísimo el pelo, pero lo que es una barbaridad. ¡Ni me reconozco en el espejo! 6. He abrazado la fe del yoga y, lo último, la comida biológica. Estoy de un sano que doy asco. 7. Me han enviado (por trabajo, pero enviada está) toda la cosmética y belleza que pueda desear, y mucha más de la que me vaya a poder poner en toda mi vida. Mis amigas, familiaras y miembras diversas ahora me quieren más que nunca. 8. Por fin me llegan las informaciones de los outlets y puedo hincharme a comprar ropas súper económicas y de firma. Tona sabe de lo que hablo, y creo que también es más feliz. 9. He acudido gratis al FIB y con una entrada VIP. Esto sí que es pri-ce-less. 10. Sindy se fue a China -esto sólo me alegra porque se lo pasó muy bien y porque nos envió exclusivos presentes desde allí- pero la buena noticia es que también volvió. Esto es de lo mejorcito del año, sin lugar a dudas. Unas de arena 1. Tengo demasiados trabajos y ningún tiempo para vivir. No hago prácticamente otra cosa en el día que no sea trabajar. Está muy feo quejarse en épocas de crisis de que trabajas demasiado, pero yo estoy directamente agotada. Hoy es Navidad y he trabajado un poco. 2. Mi gato está en una horrible escalada de engorde. Y mi marido no me deja adoptar otro delgado al cual travestir. 3. He acudido a alguna boda a la cual no quería ir. 4. A pesar de que he podido viajar, cuando no lo he hecho me he pasado las horas muertas en casa currando y sin ver la luz del sol ni nada que se le parezca. Creo que estoy empezando a estar un poco vampira y todo. 5. Se me cae muchísimo el pelo y además estoy empezando a estar aburrida de llevar siempre el mismo peinado. Con mis looks de lesbiana-Jay Jay Johansson me divertía más. 6. A pesar de mi vida sana, este año me he constipado y engripado como setecientas veces. 7. No tengo tiempo de utilizar toda la cosmética que me envían; incluso no he podido acudir aún a masajes y cosas que me han regalado por falta de horas. 8. Me paso el día en ropa de casa. ¿De qué me sirven mis marcas y ropajes suntuosos? 9. Últimamente no salgo mucho por la noche porque estoy agotada. ¡Estoy hecha una abuelita! 10. Me da la impresión de que apenas he visto a mis amigos este año. Las visitas a Madrid se me hacen cortas y espaciadas en el tiempo. Por supuesto, como también tengo que trabajar cuando vengo, menos tiempo aún para disfrutar de ellos. BALANCE GENERAL. ¿De qué te quejas, bitch? Quédate con lo bueno, que ha sido mucho, y lo malo... Bah, no ha sido para tanto. Peor sería no haber tenido nada, ni positivo ni negativo.

3 Comments 25.12.08 21:24, comment

Vocabulario navideño (III)

5. Día de la salud. Eufemismo que utilizan todos los que se han gastado 300 euros en lotería de Navidad y de los cuales han recuperado aproximadamente 16. Eso es porque no quieren asumir que con un buen pellizco de dinero se compra salud, dinero, amor y lo que quieras. Incautos...

6. Bebidas barateras. Dícese de casi todas aquellas que se beben en estos días, empezando por ese cava de tres al cuarto que es Anna de Codorníu, la sidra El Gaitero o las copas que te ponen en las fiestas de Nochevieja. El lujo y la excepción es Dom Pérignon, no un bebedizo de supermercado de 8 euros...

22.12.08 11:30, comment

Vocabulario navideño (II)

3. Disfraz de Navidad. Se trata de aquel que proporcionan prestigiosos establecimientos como Zara, H&M y otras cadenas de mal vivir que suele consistir en prendas negras, brillantes e inflamables cuyo precio no suele llegar a los 50 euros. Es apta tanto para hombres como para mujeres, especialmente aquellos que se pasan el resto del año en vaqueros y zapatillas de deporte, que de repente se quieren poner de punta en blanco aunque les luzca como a un santo dos pistolas. Muy usual en Nochevieja.

 

4. Menú sobrevalorado. Dícese de casi todo lo que se sirve en la mesa en las comilonas propias de la época: marisco, langostinos con hipertrofia, salmón, paté a las mil pimientas... En realidad, son alimentos, bien ultracongelados (por lo tanto, baratos y sin gota de frescura) o bien directamente cutres (el paté, por ejemplo), pero ni mucho menos lujosos. Unas viandas excepcionales y verdaderamente deluxe serían una jugosa merluza fresca, un buen jabugo o un exquisito chuletón de Ávila, pero no gambas con gabardina de La Sirena compradas en octubre. 

2 Comments 17.12.08 09:05, comment

Vocabulario navideño (I)

Buenos días:

 

Voy a ofrecer unas pequeñas pistas para entender mejor lo que se nos viene encima a partir de la semana que viene:

1. Regalo envenenado. Dícese de ese regalo que no has pedido, que no te gusta y que además tienes que agradecer. En general, es el más común que se suele recibir en estas fechas.

 

2. Comilona. Esas viandas que normalmente no comerías, y menos para cenar, pero que en estas fechas tan señaladas ingieres de manera indiscriminada. ¿Alguien se acuerda del mazapán en pleno junio? Misteriosamente, en estas fechas es la sal de la vida.

1 Comment 14.12.08 12:08, comment

Mira que soy pava...

Buenas noches:

 Que debería estar adelantando trabajo y, actualizando el blog de pascuas a ramos, cojo y decido hacerlo ahora en plena vorágine. Arte es lo que yo tengo, lo demás es tontería. A estas horas de la madrugada y saliendo de casa mañana a las 07.45, he encontrado un motivo lo suficientemente importante como para escribir una entrada en este pobre y maltrecho blog.

Ese motivo es que hoy, en una suerte de momento de agobio y desesperación, me he metido en un sitio de muy mala pinta al lado de mi casa llamado Elegant en busca de una solución: una manicura urgente. Mientras que en Nueva York pueden presumir de tener un centro de esos de manicura exprés en cada esquina, muestra de evolución cultural donde las haya, en España carecemos totalmente. Así que yo, jugándome las uñas y la salud, me he metido en ese cuchitril de gráfico nombre a probar suerte. Allí había dos chicas flacuchas con pinta de estar hambrientas, de unos veinte años, y una especie de madame con el pelo teñido como de morado. ¿Me habré metido en un prostíbulo? ¿Me estaré metiendo en una red de trata de blancas y yo con las uñas hechas una mierda? Pues no, era una pelu-manicura completamente vacía, por lo que me han atendido al instante.

Centrándonos en ciertos detalles, las chicas flacuchas tenían las uñas hermosamente decoradas, una con algo parecido a los lirios y otra directamente con estampado de leopardo, ambas con sus apéndices digitales de una longitud descomunal. La que me ha atendido, la de los lirios, ha sido sorprendentemente hábil en el arte de la uña a pesar de tener los dedos prácticamente inmovilizados por las decoraciones florales.

Ya pegando la hebra con ellas me han contado que eran armenias (si alguien me puede especificar en qué parte de la antigua URSS está, que haga el favor) y que a su tierna edad de veintipocos ya tenían bien de hijos. Estaban seriamente preocupada porque yo, a mis 28 ya bien asentados, aún permanecía de esta guisa y sin idea de embarazarme. Luego me han dicho que no me preocupe porque parezco más joven de lo vieja que soy, de manera que no pareceré la abuela de mis futuros hijos aunque lo sea de verdad. También me han dicho que las españolas somos unas libertinas y que tanto salir por la noche es un desfás, que más nos valía casarnos prontito y tener algún hijo, que te llena de satisfacciones. Cuando les he dicho que gato no, pero que hijo sí, me han mirado fatal fatal.

El caso es que por 12.50 euros me han hecho una estupenda manicura, he hablado por primera vez con dos personas de Armenia y me han dicho que parezco más joven. Si me hubieran dicho que qué delgada soy, la tarde habría sido redonda.

Y con esta bonita historia cierro de nuevo el chiringuito, que tengo que terminar un par de cosas antes de... tachán tachán... volverme a ir a París mañana. Sí, el Consorcio de Turismo parisino se dedica ahora a pagarme viajes relámpago de un día para volverme completamente chiflada. No, en realidad es una presentación de una célebre marca deportiva.

ASÍ QUE: c'est la vie! 

2 Comments 3.12.08 23:47, comment